La princesa Amalia de Holanda tiene el camino libre para casarse con quien desee, hombre o mujer, sin que esto ponga en peligro su llegada al trono. Los Países Bajos vuelven a ser un ejemplo de libertad y equidad


La sociedad avanza y las casas reales europeas no están dispuestas a alejarse de ella y por eso poco a poco van reformando sus principios para ajustarse a la demanda popular de igualdad y normalidad. Así sucedió con la entrada de personas plebeyas, alejadas de la corte palaciega o circuitos aristocráticos, como así ha sucedido con todos los herederos al trono que poco a poco van adquiriendo la soberanía de sus reinados, como así ha sucedido en España, por citar solo un ejemplo, con el Rey Felipe VI y la Reina Letizia, periodista de profesión. Ahora se abre otra posibilidad y es que dentro del seno de una familia real exista un heredero homosexual. El primero en dar un paso al frente y afrontar esta situación ha sido Holanda, que ya ha reconocido que no habrá problema alguno a la hora de alzar a la princesa Amalia como soberana, incluso si decide casarse con una mujer.

La hija mayor de los Reyes Guillermo y Máxima de Holanda ha acaparado todas las miradas sin pretenderlo, por un debate surgido en el Parlamento de los Países Bajos sobre los supuestos entre los que podrían enfrentarse en un futuro. A punto de cumplir los 18 años y con un año sabático por delante, la princesa Amalia de Holanda, ha sido motivo de debate en el Congreso, al discutirse sobre el futuro de la Corona de los Orange y plantearse las circunstancias con las que podrían toparse en un futuro y que podrían dejar a la heredera al trono fuera del cargo.

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Al menos ya se ha dado a conocer que podrá ser reina, aunque se case con una mujer, porque el Gobierno, encabezado por el primer ministro Mark Rutte, ya ha dejado claro que esto no sería un problema para ellos y, ni mucho menos, un obstáculo para hacerse con la corona. Un planteamiento que ha surgido a raíz de la publicación de un libro, ‘Amalia, la llamada del deber’, en el que el experto en cuestiones constitucionales Peter Rehwinkel aseguraba que la princesa jamás podría llegar a ser reina en el caso de mostrar su intención de casarse con una persona de su mismo sexo. Un planteamiento equivocado la del experto, que pronto ha recibido respuesta a su afirmación por parte del primer ministro holandés.

El Gobierno considera que la heredera puede casarse con una persona del mismo sexo y no ve ningún obstáculo para que una ley permita su matrimonio con alguien del mismo sexo. Por lo tanto, la heredera o la Reina no tendrá que abdicar si desea casarse con una pareja del mismo sexo”, asegura el mandatario holandés desde el Congreso, que recuerda que desde el 1 de abril de 2001 su país fue el primero del mundo en legalizar el matrimonio homosexual, por lo que no iba a ser él precisamente el que impida a la heredera al trono casarse con la persona que ame, sea del sexo que sea. Eso sí, cabe destacar que, a pesar de este debate, la princesa Amalia de Holanda no ha hablado en ningún momento de su tendencia sexual, dejando esto en la más estricta intimidad y sin tener necesidad alguna de compartirla con el mundo.

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La cuestión ha surgido también como tema a tratar en el Congreso al recaer en el poder político el permiso a los miembros de la casa real de si pueden o no casarse con quien desean. Si no están conformes, algo que deben justificar ampliamente, se le plantearía la posibilidad de abdicar a sus derechos de sucesión al trono por amor, lo cual muchos miembros de familias reales de todo el mundo han hecho sin mayores problemas. La princesa Amalia de Holanda también necesitaría el visto bueno por parte del Parlamento, aunque en este caso ya han dejado claro que si se trata de una persona de su mismo sexo esto no sería un obstáculo a contraer nupcias.

Casa Real Países Bajos.

Eso sí, hay una problemática mayor a la que han preferido no entrar a valorar al considerarla aún lejana. Esta es la descendencia que resultaría de la unión entre Amalia de Holanda y su futurible mujer, en caso de que no se case con un hombre. Si el heredero naciese por gestación subrogada, por adopción o a través de un donante podrían surgir problemas para que ocupe el trono: “El Gobierno y los Estados Generales pueden, si fuera necesario, considerar la posición de los niños nacidos del matrimonio en relación con la ley de paternidad aplicable en ese momento. No es apropiado ahora anticiparse sobre la cuestión”, sostiene el primer ministro. Con ello, de tener que apartar la línea de sucesión a otra rama, en su caso a la de su hermana Alexia, la siguiente en la lista, el problema ya estaría resuelto, sería su hermana quien heredase el trono y, llegado el caso, después lo haría su descendencia.