Si, has leído bien. Para pasarte horas frente a la pantalla del ordenador y del teléfono móvil, también deberías usar protección. Te contamos por qué.


Es por todas sabido que, si se va a tomar el sol, se va a ir de excursión o se va a pasar el día en la playa o la piscina, una debe echarse crema solar. Y son cada vez más las personas que en su día a día, aunque sea para salir a tomar un café con amigas o a para ir al súper a hacer la compra, aplican un poco de protección en su rostro; conocedoras de los problemas que la sobreexposición al sol pueden acarrear a nuestra piel. Sin embargo, (casi) nadie sabe que la piel, especialmente la de la cara, puede sufrir grandes estragos si se pasa demasiado tiempo al día frente a la pantalla del móvil o del ordenador. Y es que la luz visible o azul que estos dispositivos electrónicos emiten, tiene sus riesgos en nuestra dermis.

Conocíamos algunos de los efectos que las pantallas de la tablet, el móvil o el ordenador podían tener en nuestro sueño, en la manera en la que descansábamos y hasta en nuestra vista. No obstante, no hemos sido conscientes hasta ahora de los peligros que estas pueden tener en nuestra piel. Manchas, sequedad o arrugas son algunas de las muchas consecuencias que la sobrexposición a la luz azul (también llamada visible) pueden tener en nuestro rostro.

Manchas, sequedad o arrugas: Los peligros de las pantallas del ordenador en nuestra piel

Según se ha podido ver, las personas con mayor cantidad de melanina, es decir, las más morenas, son las que más posibilidades tienen de ver en su piel manchitas por culpa de la era digital. Sin embargo, no son estas las únicas que pueden sufrir sequedad y arrugas prematuras. Se sabe que la luz visible acelera el envejecimiento de la piel, de una forma muy similar a lo que ocurre con los rayos UVA. Sin embargo, algo que no ocurre con el sol pero sin con la luz azul es que las células de nuestra piel pueden sufrir estrés y oxidarse con mayor rapidez. Lo que provoca inevitablemente que nuestro rostro envejezca a un ritmo acelerado.

Además, a todo esto se une que la luz de las pantallas suele disminuir las moléculas acuosas que favorecen la hidratación de nuestra piel, haciendo que esta se vea más seca y, por tanto, también menos cuidada. Vamos, todo mal. Eso sí, aunque aún hay mucho por investigar, hay soluciones que se pueden llevar a cabo desde ya. Entre ellas, usar cremas solares o cosméticos que tengan protección contra este tipo de luz. Ya hay varios en el mercado pero estos son algunos de los más recomendados. ¡Toma nota!