Los exfoliantes son tus mejores aliados para conseguir una piel suave, tersa y luminosa en un solo paso. Te decimos cómo y cuáles


La exfoliación estimula la regeneración celular y la microcirculación sanguínea de la superficie. Con ella, la piel retoma su suavidad y flexibilidad y se vuelve más receptiva para absorber las cremas y que sus principios activos penetren con mayor eficacia. Pero no solo eso, con unos buenos exfoliantes corporales también es posible rejuvenecer la piel y mantener a raya el fotoenvejecimiento.

¿Por qué lo necesito?
La exfoliación es el proceso por el cual las células muertas, que se encuentran en la capa más superficial de la piel, se eliminan. Este proceso lo desarrolla nuestro organismo de manera natural y dura 28 días. Sin embargo, algunos factores como el paso del tiempo, los malos hábitos de vida, entre ellos el consumo habitual de alcohol, el tabaco, una alimentación inadecuada, o la contaminación ambiental, alargan ese tiempo, generando una mayor acumulación de células muertas en la piel.

Esta ralentización del proceso se inicia alrededor de los 25 años, edad en la que se debe comenzar a utilizar exfoliantes corporales de manera habitual, para poder mantener un ritmo de renovación celular óptimo.

¿Qué ingredientes deben  contener los exfoliantes?

Funcionan bien los exfoliantes con base de sales minerales. Además, si contienen aceites suaves como el de almendras dulces, el de rosa mosqueta o el de semilla de uva, mejor. ¿Un plus? Busca uno que también incluya vitamina E, es un antioxidante natural que ayuda a regenerar la piel en profundidad.

¿Cómo aplicar el exfoliante corporal?
La mejor forma de aplicarlo es en la ducha. Puedes ayudarte de tus manos o de una manopla, pero hazlo siempre con movimientos suaves. En glúteos, vientre y caderas aplica el exfoliante en sentido circular, y en las piernas, empieza por los tobillos y luego ve ascendiendo en dirección al corazón, igual que en los brazos, hasta llegar a los hombros.

¿Cuántas veces por semana?
Depende del tipo de piel y del producto utilizado, pero por lo general puedes exfoliarte dos o tres veces por semana. ¿Las más beneficiadas de este ritual? Las pieles secas, ya que cuando se aplica la crema hidratante en una piel exfoliada, la hidratación es más efectiva. Y recuerda, en zonas como rodillas y codos es importante insistir más cuando se realiza la exfoliación, pues son zonas que tienden a deshidratarse con más facilidad.

¿Antes o después de la depilación?
Sin lugar a dudas, la exfoliación siempre debe realizarse antes de depilarse. El objetivo es eliminar células muertas y acabar con los pelitos enquistados. Tras el proceso de exfoliación la piel queda más sensible, por lo que se recomienda hacerlo un día antes, si es posible.

No te olvides de las manos.
Manchas, arrugas, venas marcadas… Las manos pueden delatar tu edad. Para evitarlo, al menos dos veces por semana dedica 10 minutos a exfoliarlas. Después aclara y aplica unas gotitas de aceite de oliva.