El verde es el nuevo nude, los correctores verdes han llegado pisando fuerte y están desbancando a todos los demás. Descubre cómo utilizarlos y unos tips para hacerlo correctamente.


No todas tenemos un cutis perfecto, ni mucho menos. Pero a estas alturas la que no sale a la calle con la piel perfecta es porque no quiere. La variedad de productos que corrigen rojeces e imperfecciones es tan amplia como la de  bases de maquillaje. Os traemos una selección de correctores verdes que son la última moda en belleza y maquillaje profesional, y, ahora, están al alcance de todas.

El verde es el opuesto al rojo en el círculo cromático

A ninguna nos gusta abusar de la base de maquillaje, porque la piel no respira igual cubierta de producto que al aire libre. Lo recomendable es hacer días o semanas de desintoxicación, intentando usar el producto mínimo y necesario. Pero para corregir un grano, una rojez o unas ojeras ya no hace falta embadurnarte la cara con base líquida o en crema; de unos años a esta parte, salieron al mercado cantidad de productos exclusivos para corregir imperfecciones en una zona concreta.

Estos productos que suelen venir en barra, en crema, líquidos o a modo de bb cream, están ideados con la finalidad de usar la gama de colores a nuestro favor. Las imperfecciones y los granitos suelen tener un tono rojo que es imposible de cubrir con un tono nude, porque el rojo sobresale por encima del color carne, por eso necesitamos un color completamente contrario al rojo, que anule este para después cubrirlo de base o polvos nude.

La clave está en buscar en el círculo cromático el color que queremos cubrir y buscar su contrario. ¿Cuál es el opuesto del rojo? El verde. ¿Cuál es el opuesto del morado o marrón oscuro de las ojeras? El amarillo anaranjado. Una vez consigamos nuestro corrector en este tono es muy sencillo ponerse manos a la obra, os damos unos tips.

correctores verdes Cortesía Sephora

Para aplicar este tipo de producto es muy importante usar el aplicador idóneo para no dejar en tu cara un borrón verde mezclado con base con el que no podrás salir a la calle. Lo primero que tienes que tener es una buena beauty blender; la textura de la esponja absorbe el exceso de producto y además matiza la piel dándole una textura más porosa que si lo hacemos con el dedo.

Después de haber aplicado en la superficie que queremos corregir un poco de producto verde con nuestra esponja, debemos esperar unos minutos, el corrector tiene que secar, de lo contrario, cuando apliquemos la base, se mezclarán ambos y tendremos que retirarlo. Una vez hayamos dejado secar el producto, ya podemos aplicar (por el otro lado de nuestra esponja) la base a toquecitos. Para terminar podemos fijar la base con unos polvos matizantes o un spray fijador, lo suficientemente lejos de la cara para no humedecer nuestro maquillaje.

Dejar secar nuestro correctores verdes es la clave para un resultado óptimo

En el caso de las rojeces, lo mejor para unificar el tono es pintar en puntos claves de nuestro rostro a toquecitos de verde; después, extender o con las manos o con la esponja y finalizar con los mismos pasos que explicamos anteriormente.

Las ojeras tienen un tono oscuro que se acerca más al morado o marrón, por eso su color contrario es el amarillo más anaranjado. En cuanto consigáis un corrector en esta gama de color, el mecanismo es exactamente el mismo.

La clave es probar cuál va mejor contigo y con tu tono de piel, no dudéis en probar estos correctores, a muchas os salvará de un grano inesperado.