A sus 48 años, la reina Letizia tiene una piel radiante, luminosa y sin ninguna imperfección. Te contamos cómo la consigue (y no solo es con tratamientos estéticos)


Siempre impecable y perfecta. La reina Letizia llega a los 48 años más guapa que nunca y con la piel radiante e impecable. Muy perfeccionista y disciplinada, su rutina de cuidados y ejercicios y una alimentación sana son sus mejores aliados. Pero desde hace años es la Dieta Perricone la que le ayuda a mantener una piel impecable, gracias a que los alimentos que propone tienen propiedades antioxidantes, antiinflamatorioas, antiarrugas y antiflacidez.

La Dieta Perricone se desarrolla en 28 días, los que se necesitan para que la piel se vuelva radiante. ¿Cómo? Con una dieta para la piel, que no para adelgazar. De este concepto parte el programa anti-aging del Dr. Nicholas Perricone, un plan alimenticio de casi un mes diseñado para ejercer un efecto antiinflamatorio en la piel y reducir los picos glucémicos y los procesos de glicación que producen que la piel decaiga y aparezcan arrugas y finas líneas, volviéndose también en un tono cetrino por causas, por ejemplo, como la ingesta excesiva de azúcar. «No es una dieta para seguir de forma continuada, pero es perfecta para hacer un reseteo de la piel y para acostumbrarnos a comer mejor.», explica Raquel González, directora de educación de la firma en España.

¿Quién es Nicholas Perricone? Un dermatólogo para quien una de las claves para tener una piel siempre radiante pasa por seguir una dieta adecuada y equilibrada. Es el fundador de la teoría de que envejecemos porque nos inflamamos.

Comer bien para una piel 10

La dieta Perricone es un cambio de mentalidad, una manera de revaluar los hábitos alimenticios para conseguir una vida más sana, pues ayuda a frenar la inflamación y la oxidación celular a través de primar ciertos superalimentos antioxidantes y antiaging y, con ello, a recuperar la salud de la piel y del cuerpo en general, además de potenciar la energía.

No busca adelgazar

En realidad, es una dieta que ni es para hacerla permanentemente, ni para perder peso. «La Dieta Perricone no está concebida para perder peso, aunque una gran mayoría de quienes la han seguido lo han hecho, pues entre las claves del buen funcionamiento orgánico que promueve este sistema nutricional está el alcanzar nuestro normo-peso o peso ideal», explica la educadora de la firma.

Qué debes comer

Proteínas de alta calidad. Cada día que pasamos sin ingerir proteínas es un día que envejecemos. Por eso, para un óptimo funcionamiento orgánico, nuestro cuerpo necesita diariamente su ‘ración’ de proteínas de alta calidad entre las que destacan pescados frescos (primando el salmón), pollo de corral, pavo, huevos (mejor orgánicos), el tofu (también orgánico, no de soja modificada genéticamente), kéfir y yogur natural (sin edulcorantes, ni azúcares), quinoa y almendras.

Hidratos de carbono complejos y fibra. Aquellos con bajo contenido glicémico, que permiten una absorción más lenta y no provocan una reacción inflamatoria. Además, este tipo de hidratos, aportan antioxidantes, fitonutrientes y fibras, fundamentales para regular la digestión. Hay que incluir entre cuatro y siete porciones diarias de este tipo de nutrientes (moras, cebollas rojas y blancas, frambuesas, aceite de oliva, avena o limones). Hay que tener en cuenta el tamaño de las raciones, ya que los hidratos, que en la cantidad correcta son antiinflamatorios, en exceso pueden provocar una respuesta de insulina.

Ácido Alfa Lipoico y Vitaminas antioxidantes. El Ácido Alfa Lipoico, presente en verduras como las espinacas o el brócoli, es una sustancia natural generada por el propio organismo y uno de los elementos clave contra el envejecimiento. Por otra parte, las vitaminas A, (en frutas rojas como las fresas), las del complejo B, (en altos niveles, por ejemplo, en las sardinas), y la C, (con el limón como máximo representante), son clave en una dieta nutritiva antiaging al ayudarnos a contrarrestar la oxidación celular y los radicales libres desde el interior.

Para la buena salud cardiovascular

Grasas ‘buenas’ o ácidos grasos esenciales. Conocidos por sus efectos protectores para el corazón, su capacidad de disminuir la presión sanguínea y reducir la formación de coágulos en la sangre, los ácidos grasos esenciales OMEGA-3 (salmón, atún, sardinas…) ayudan a proteger el sistema cardiovascular, a mantener un peso sano y a mejorar el funcionamiento del cerebro. También son necesarios los OMEGA-6 y los OMEGA-9 presentes, entre otros, en las semillas de girasol, pistachos, el aceite de oliva, que ayudan a mantener los niveles correctos de colesterol y triglicéridos.

No solo la reina Letizia, este método también ha conquistado a celebrities de Hollywood como Gwyneth Paltrow, Julia Roberts, Cate Blanchett o Eva Mendes, entre otras.