Ahora que llega el verano, queremos prescindir de las bases de maquillaje sin renunciar a lucir nuestra mejor cara. El iluminador puede ayudarnos a lograrlo con un par de toques.


El verano invita a olvidarse del maquillaje. El sol, la brisa del mar y el relax nos piden que nos olvidemos de cubrir nuestra piel. Pero de vez en cuando queremos tener ese toque que nos deja un buen maquillaje y que hace que parezca que siempre tenemos buena cara.

Pero estos días en los que la piel se ha liberado de todo eso, lo mejor que podemos hacer es seguir dándole un respiro y utilizar otros métodos para conseguir ese efecto resplandeciente. Y eso podemos lograrlo con un solo producto, siempre y cuando aprendamos a utilizarlo como merece.

Iluminación, couturing y strobing

Ese producto es el iluminador. Aunque parezca cosa de maquilladores este cosmético puede dar el toque definitivo a un rostro con tan solo una pasada. Por ello hay que fijarse en cómo lo utilizan los expertos y aplicarlo bien sobre nuestro rostro.

En los últimos años hemos escuchado hablar de coutouring, pero no tanto del strobing. El primero se hizo famoso gracias a famosas como las Kardashian, que utilizaban esta técnica para redibujar su rostro utilizando distintos tonos de maquillaje según la zona del rostro.

El strobing, también con un nombre anglosajón, es la técnica de maquillaje que nos ayudará a jugar con las proporciones del rostro gracias a los toques de iluminación. Y esto puede aplicarse tanto con maquillaje como sin él, por lo que es perfecto para ayudarnos en esas salidas de verano más desenfadadas.

¿Cómo se aplica?

Para lograr esos puntos de luz o focos en el rostro solo nos hace falta el iluminador. Este puede venir en distintos formatos, ya sea líquido, para aplicarlo con un bolígrafo o stick, en polvos o en forma de crema. Cada uno de ellos es útil para una zona del rostro, aunque con cuidado, podemos utilizarlo en todas las partes de la cara.

Dependiendo de lo que queramos lograr, así tendremos que aplicarlo en una zona u otra. De este modo, si lo aplicamos a lo largo de la nariz, en forma de línea, lograremos que esta parezca más recta. Si damos un toque en la barbilla y otro toquecillo en el surco nasolabial haremos que nuestros labios parezcan ópticamente más grandes.

Y si damos un toque sobre los pómulos los resaltaremos y parecerá que nuestras facciones están más marcadas. Del mismo modo, utilizado en la frente, en la zona más cercana al entrecejo, daremos dimensión a esa zona. Y si lo colocamos en la zona inferior de la ceja, bajo esta, intensificaremos la mirada y la refrescaremos.