Tener la piel grasa y deshidratada a la vez no solo es posible sino más frecuente de lo que imaginamos.


¿Piel grasa deshidratada? ¿Es posible? Es una consulta frecuente y que lleva a confusión. Pero no debes preocuparte porque te contamos todo lo que siempre has querido saber.  Lo primero que debemos recordar es que la piel, grasa o no, es un órgano fundamental para nuestro organismo. Y además responsable de realizar infinidad de funciones. Una de las más importantes es la de protegemos de todos los enemigos que nos “atacan” desde el exterior. 

Lo primero que debemos recordar es que la piel, grasa o no, es un órgano fundamental para nuestro organismo.

Venimos del invierno, con bajadas de temperatura, viento, cambios térmicos bruscos… Y tengo la piel seca o grasa, es el momento de revisar el estado de su abrigo protector. Para saber si tu piel está o no deshidratada prueba a observarla. Por ejemplo, después de aplicarte tu crema hidratante. Si no se absorbe fácilmente o si al estirar la piel de las pómulos unos instantes no vuelve a su estado natural con rapidez, entonces puede que tu piel necesita un extra de hidratación.

 

Lo primero que debes recordar es que una piel seca tiene carencia de lípidos, fundamentales para la nutrición de la piel

3¿Puedo tener la piel grasa y aún así notarla reseca?

La respuesta es un rotundo sí. Tendemos a confundir piel seca con deshidratada. Por eso hay quiénes consideran incompatibles una piel grasa con esa sensación de sequedad. Lo primero que debes recordar es que una piel seca tiene carencia de lípidos, fundamentales para la nutrición de la piel. Pero cuando hablamos de deshidratación, estamos hablando de una situación que se produce de manera temporal y que es un claro síntoma de que tu piel necesita agua. Por eso es perfectamente viable, tener una piel grasa y estar deshidratada, y, por lo tanto, tener sensación de sequedad y tirantez. 

2¿Qué ocurre si tu piel es grasa pero no está suficientemente hidratada?

El Factor de Crecimiento Epidérmico contiene proteínas encargadas de estimular los procesos metabólicos que regeneran y reparan nuestro tejido

La piel se defenderá generando aún más lípidos. Lo que debemos hacer es emplear cosméticos específicos. Se encargarán de equilibrar las glándulas sebáceas. De manera paralela nos aportarán hidratación y crearán reservas de agua en la piel. Así conseguiremos mantener el nivel óptimo de hidratación.  Ácido hialurónico, fosfolípidos, aceite de germen de trigo… contribuyen a conseguirlo manteniendo a raya nuevos brotes de acné. Se trata de desinflamar y matizar la piel grasa pero sin deshidratarla.

1¿Qué cosméticos son recomendables para evitar la deshidratación?

Aconsejo emplear Factor de Crecimiento Epidérmico. Su primer objetivo será incrementar la síntesis de colágeno y elastina y aportar firmeza. Se trata de proteínas encargadas de estimular los procesos metabólicos que regeneran y reparan nuestro tejido. No olvides tampoco incorporar Vitamina C. Su función iluminadora y antioxidante es clave. Dará a tu rostro a luz que necesita.

Muy recomendable también aprovechar el fin de semana para hacerte una cura de soja. Es el momento perfecto para dedicarte más tiempo. La soja es rica en vitaminas y minerales. Fuente esencial de aminoácidos que te aportará firmeza e hidratación extra.