El frío tiene más beneficios sobre nuestra piel de los que podemos imaginar.


Aunque suene extraño, los beneficios del frío para la piel son muchos más de los que imaginamos. Aunque la bajada de temperaturas provoca en nuestro rostro irritación, sequedad extrema, incluso eccemas o dermatitis, no todo es negativo cuando se trata de hablar de los efectos que el frío causa en nuestra piel.

No todo es negativo cuando se trata de hablar de los efectos que el frío causa en nuestra piel

Los beneficios del frío sobre la piel que los famosos aprovechan

Basta con recordar lo extendido que está entre los actores y actrices de Hollywood aplicar mascarillas frías antes de un rodaje con el objetivo de atenuar bolsas y ojeras, relajar la musculatura y aportar luz a la piel. Conocido como Face Icing ya lo empleaba Paul Newman. Lo hacía de manera más rudimentaria, introduciendo su cara en un cubo lleno de cubitos de hielo durante 30 segundos. Por fortuna existen ahora sistemas más sofisticados como las máscaras o antifaces de gel. Tras enfriarlos solo tienes que aplicarlos en el rostro durante unos minutos para notar el resultado. Tonifica y drena al instante.

Los beneficios del frío para la piel son muchos más de los que imaginamos

También puedes recurrir a la cosmética con efecto frío. De hecho, si nos centramos en los beneficios que aporta a nuestro organismo no olvidemos que resulta muy efectivo para aliviar piernas cansadas y atacar la celulitis. Incluso existen cosméticos con ingredientes inspirados en la crioterapia con los que se consigue hidratar y dejar la piel tersa. Y son muy eficaces los contornos de ojos que incluyen aplicador de paladio o roll-on que, tras permanecer en frío, potencian los resultados de sus principios activos.

En los centros contamos además con tecnología inspirada en el poder del frío con el fin de activar los fibroblastos y generar colágeno y elastina. La piel recupera la elasticidad, borra las líneas de expresión y difumina arrugas, en el caso de las terapias faciales. En los tratamientos corporales quema grasa, combate la flacidez, incluso elimina toxinas. El aspecto de la piel mejora y se activa la circulación combatiendo el efecto piernas cansadas. En definitiva, el frío es un aliado de belleza perfecto. Eso sí, aplicado siempre con sensatez.