La modelo y actriz Blanca Romero ha subido la que probablemente sea su última foto en bikini del verano. ¿El motivo? Ha engordado «unos kilos».


Con 44 años recién cumplidos pero aparentando muchos menos, bien podríamos pensar que Blanca Romero es hermana de Lucía Rivera y no su madre. La modelo, cantante y actriz (o mocatriz, como bien acuñaron los integrantes de Ojete Calor), tiene un cuerpo envidiable y son muchas las mujeres y hombres que desearían poder tener su figura. Sin embargo, y aunque nos pueda resultar extraño, hasta las diosas más esculturales tienen sus pequeños complejos. La de Gijón utilizó su cuenta de Instagram para compartir con sus más de 100 mil seguidores una de sus preocupaciones: su aumento de peso. Una noticia que acompañó de una foto en bikini y en la dejaba ver lo sutil cambio.

«Puede que esta sea la última foto que suba en bikini del verano porque, como podéis ver, engordé unos kilos. Cierto es que me sientan bien ya que estaba excesivamente delgada pero como aún quedan 15 días de vacaciones y no pienso parar de comer y disfrutar y ya no estaré apta para enseñar mis carnes»; escribía la modelo en su publicación que ya reúne casi 500 comentarios. Ella siente que ha ganado peso pero nosotros no hubiéramos dicho ni en un millón de años que la modelo ha cogido unos kilitos de más. De hecho, como bien ella dice, creemos que le sientan estupendamente y que está más guapa que nunca.

Su actitud, casi más envidiable que su cuerpazo

La artista mejor que nadie conoce su cuerpo y seguro que esos gramos extra son reales pero lo que también es una realidad es que ella está espectacular. Aunque nos gustaría que no se sintiese con miedo a mostrarse con algo más de peso, después de unas vacaciones de «comer y disfrutar», nos encanta que no le dé demasiada importancia y que siga con ganas de seguir pasándoselo en grande este verano. A veces es importante dejar de mirar los kilos que marca la báscula y dejarnos llevar. ¿A quién le importa lo que Blanca Romero pese si ella está feliz? Nosotros, desde luego, preferimos verla con una sonrisa de oreja a oreja que con un vientre plano. Y eso prefiere ella también.

Sin embargo, parece ser que, después de consultarlo con la almohada y de volver a verse en la foto, la modelo se ha arrepentido y se ha dado cuenta de que, kilo arriba o kilo abajo, está guapísima. Es por ello por lo que esta mañana ha eliminado el texto que ocupaba el pie de foto y lo ha sustituido por el emoticono de una sirena. Y es que sin duda, su cuerpo es digno de una ninfa marina.