Belén Rodríguez está espléndida. No hay duda de que  los buenos hábitos de vida sana que la colaboradora de Telecinco lleva a rajatabla se reflejan en su rostro – y también en el de todas aquellas personas que siguen una rutina deportiva y un plan de alimentación equilibrado-.

En sus últimas apariciones públicas sorprendió a todos al lucir un rostro más joven y una piel con mayor vitalidad, que respondería a posibles tratamientos mínimamente invasivos. Un cambio que nos gusta mucho, pero no nos extraña porque ella siempre ha sido una persona que ha cuidado mucho su imagen, y a lo largo de los años, ha ido mejorando aquello que creía conveniente.

Belén Rodríguez se ha sometido a un lifting sin cirugía

Belén ha acudido a una conocida clínica estética de la capital. La televisiva ha decidido pasar por boxes para mejorar su aspecto facial. Primero, en el tercio superior del rostro, ha optado por bótox para disminuir las líneas de expresión y las arrugas más profundas. Una técnica que se realiza con microinyecciones en la frente, entrecejo, patas de gayo y cola de la ceja. Este tratamiento ronda los 400 euros.

Lo habría complementado con hilos tensores efecto lifting. Se colocan dos hilos a cada lado de la cara para elevar y proyectar para un aspecto rejuvenecido y tenso y una piel con mayor vitalidad sin necesidad de pasar por el quirófano. Con los hilos tensores se consigue tensar la piel produciendo elasticidad y colágeno alrededor de donde se ha insertado el hilo.

Este tipo de hilos se aplican en el rostro con la utilización de una aguja imperceptible y delgada para generar la más mínima molestia a los pacientes. Posteriormente se colocan los hilos tensores uno a uno en una dirección y en el sentido contrario, creando de esta manera una lesión tisular, lo que consigue que alrededor del hilo insertado se produzca colágeno y fibroblastos.

«Me preocupaba la papada, pero ahora tengo el cuello más bonito de Europa», dice Belén

Después del tratamiento, el paciente puede seguir con su vida cotidiana siguiendo las indicaciones del especialista. La duración del efecto tensor es de 1-2 años. «Es una técnica súper cómoda. Cuando me tocaba el cuello notaba una doble bolsa y ahora tengo el cuello más bonito de Europa», explica Belén.

Y prosigue: En el tercio medio habría optado, por una marcación de pómulos, para tensar y redensificar la parte inferior de las mejillas y para mejorar la ‘doble bolsa’ que se crea en la zona del cuello con el paso de la edad. Con esta combinación se consigue el efecto lifting sin cirugía, sin necesidad de operarse. El precio inicial es de 360 euros.