El 26 de junio nos desprenderemos de la mascarilla en los espacios abiertos. La piel ha sufrido a lo largo de este año y medio y ahora requiere cuidados extra. Te los contamos


Tras año y medio escondiendo el rostro tras una mascarilla, este verano podremos empezar a quitárnosla al aire libre siempre que mantengamos la distancia de seguridad. Un respiro para nuestra piel que, sin embargo, puede convertirse en un riesgo. “El uso prologando de la mascarilla, con el roce continuo y la falta de transpiración, ha sensibilizado nuestra piel. Por eso, ahora que podremos empezar a quitarnos la mascarilla, debemos extremar nuestra rutina de cuidado facial, prestando atención a la hidratación, nutrición y limpieza del rostro, para evitar problemas cutáneos y frenar el envejecimiento prematuro de la piel”, indica Cristina Álvarez, experta en estética y cofundadora de los centros homónimos.

Para que quitarse la mascarilla no tenga efectos visibles e irreversibles en el rostro, Cristina Álvarez recomienda tener en cuenta los siguientes aspectos:

Todo lo que debes tener en cuenta ahora que ya nos vamos a quitar la mascarilla en los lugares abiertos

No es lo mismo sensible que sensibilizada
La piel sensible es una característica de la piel, pero si hablamos de sensibilización, es debido a agresiones externas como la contaminación, el estrés o una menor transpiración debido al uso prolongado de la mascarilla. Una característica habitual en la piel sensibilizada es la apariencia seca, deshidratada y la sensación de tirantez. “Cuando nos quitemos las mascarillas, nuestra piel tendrá que sumar una agresión más, que es el efecto del sol. La barrera protectora puede verse comprometida y afectar al aspecto visible de la piel”, indica Cristina Álvarez.

Cuando la barrera hidrolipídica no está en óptimas condiciones, los niveles naturales de humedad se desequilibran y puede ocasionar descamación, sequedad, opacidad y, además, acelerar el envejecimiento de la piel. Por eso, los expertos recomiendan reforzar la rutina de hidratación y en caso de piel irritada, incluir una loción para después del sol que puede calmar la piel a la vez que la hidrata.

Protección frente al sol y maquillaje

El fotoprotector solar, siempre en el bolso
Sea cual sea nuestro fototipo, los expertos de Cristina Álvarez recomiendan escoger una protección alta (SPF50) para estos primeros días. “Es importante recordar que una correcta protección necesita de varias aplicaciones a lo largo del día, sobre todo en la zona de cara y escote, las más sensibles. Aunque estemos a la sombra o nos cubramos con un sombrero, seguimos expuestos a los efectos de los rayos UV y por tanto, debemos protegernos de forma adecuada”.

Di ‘no’ al maquillaje untuoso
Al menos en estas primeras semanas, hasta que nuestra piel se adapte a estar expuesta, debemos evitar maquillajes muy cubrientes y fórmulas untuosas. “Aprovechado el verano, podemos sustituir el fond de teint por un fotoprotector con color. En caso de seguir optando por el maquillaje, lo mejor es que sea fluido con textura ultraligera. Y por supuesto, extremar la limpieza para purificar y oxigenar la piel, imprescindible en estos momentos para evitar la irritación».

¿Cuál es el verdadero estado de tu piel?
Sin duda, el mejor tratamiento es el que parte de un diagnóstico preciso. Uno de los tratamientos más punteros es la tecnología de vanguardia Cyclone, que además de nutrir la piel consigue repararla desde el interior consiguiendo unificar el tono de la piel, aportar luminosidad y suavizar las imperfecciones.