Un perfecto maquillaje tiene que partir de una piel bien hidratada y radiante. Te ayudamos a conseguirla siguiendo estos pasos


Un rostro radiante, luminoso, jugoso y muy natural es todo un sueño. Aunque solo quedan un par de semanas para que empiece el verano, todavía estás a tiempo de conseguir una piel así para deslumbrar durante los próximos meses. Lo primero, y más esencial, es su preparación, para que se encuentre equilibrada y bien hidratada. Después, puedes poner en práctica el paso a paso de la maquilladora Cristina Lobato.

1. Para conseguir ese efecto de piel jugosa lo más importante es equilibrarla al máximo con productos de tratamiento.

2. Limpia la piel con leche limpiadora, tonifica para eliminar restos de limpiador y equilibrar el pH de la piel, aplica contorno de ojos y un serum para el rostro. Utiliza un serum que dé un aspecto luminoso, después aplica una crema hidratante adaptada a tu tipo de piel. Para pieles secas recomiendo una nutritiva, y para pieles grasas una que sea seborreguladora para controlar los brillos.

3. Realiza correcciones que necesite tu rostro: granitos, marcas y ojeras.

4. Aplica iluminador en textura fluida. Maquilla la zona alta del pómulo subiendo hacia la sien, un poco en el arco de la ceja y otro poco en la parte central del labio. Si tu piel es grasa, mejor evita iluminar la zona de la nariz, frente y labios. Si tu piel es seca puedes aplicar iluminador en la punta de la nariz y en el arco de cupido.

5. Maquíllate con una base de maquillaje de cobertura media-baja para no perder esa luz y jugosidad de la piel. Si tienes base de maquillaje de cobertura muy alta puedes mezclarlo con un iluminador líquido, solo si tienes la piel seca, no es recomendable para pieles grasas.

6. Si quieres potenciar todavía más la luminosidad de la piel, puedes volver a aplicar el iluminador antes de maquillar con polvos.

7. Contornea el rostro con polvos de sol o colorete.