María Patiño se ha emocionado al hablar de la enfermedad de Mila Ximénez. «Intuía que pasaba algo», pero no fue capaz de abordar el tema directamente.


El pasado 9 de junio, Mila Ximénez revelaba en ‘Sálvame’ que padece un cáncer de pulmón. La colaboradora llevaba tiempo sufriendo fuertes dolores de espalda, por lo que decidió acudir al médico para que la vieran. Tras someterse a unas pruebas le han detectado un tumor. «He pasado mucho miedo. Tengo miedo a morir», admitía. A pesar de sus temores, anunciaba estar dispuesta a luchar con uñas y dientes para vencer a le enfermedad: «Estoy asustada, pero lo vamos a conseguir. No va a poder conmigo este puto bicho. He salido de cosas peores. El cáncer no va a poder conmigo».

Esta tarde, los colaboradores de ‘Sálvame’ han hecho balance del impacto que han vivido después de que su amiga y compañera anunciara que tiene cáncer durante la emisión del programa. Algunos de ellos se enteraban en riguroso directo. Otros, en cambio, ya conocían el mal al que se enfrenta la sevillana. Es el caso de Jorge Javier Vázquez o Kiko Hernández. Todos se han quedado conmocionados ante la triste noticia.

«Intuía que pasaba algo»

María Patiño ha entonado el ‘mea culpa’ al hablar de la enfermedad de Mila. La gallega sabía que su compañera no se encontraba bien en las últimas semanas, pero sintió miedo de preguntar. «Intuía que pasaba algo», reconocía. «No he estado a la altura de las circunstancias porque en el momento que le dijera: Mila, ¿qué te pasa…? Sentía miedo de que pasara algo». Por suerte, la sevillana no ha dado mayor importancia a que tomara cierta distancia respecto a su malestar y siguen tan unidas como siempre. «Ella sigue estando a mi lado. Lo único que voy a intentar es estar a su lado», afirmaba.

El martes por la tarde, María no podía reprimir las lágrimas al ponerse en contacto con Mila en directo. Desde su casa le enviaba un emocionado mensaje de ánimo. «Intuía que pasaba algo y no tuve el coraje de afrontarlo contigo. Esto es un pequeño obstáculo, pero lo tengo clarísimo: esto luego tendrá algo positivo. Lo sé, pero no lo puedo demostrar. Pronto estaré contigo para darte un abrazo. Vamos a salir de esto luchando. Si le damos cariño se va sentir arropada», le decía.

Patiño también ha tenido la oportunidad de intercambiar opiniones con María Teresa Campos,  que ha hablado por primera vez del cáncer de Mila en el programa. La periodista ha agradecido a la malagueña el apoyo que le ha brindado. «Si hay algo que a mí ha recalcado Mila durante toda esta última etapa desde que apareció su herpes y todos esos dolores ha sido la ayuda que ha recibido de María Teresa Campos, de Terelu Campos. Como amiga de Mila te quiero dar las gracias porque vosotros, por haber atravesado por circunstancias complicadas, al final erais un apoyo importante para ella». La malagueña le respondía: «Gracias a ella porque ella es la que nos está apoyando a vosotros».

Jorge Javier: «No lo he aceptado todavía»

Kiko Hernández fue uno de los primeros en saber la dura realidad a la que se enfrenta Mila. Por eso, «en ‘La última cena’ miro a cámara y dije: te dedico el programa y todo va a salir bien». Jorge Javier, por su parte, confesaba que aún no lo ha asimilado: «Supongo que no lo he aceptado todavía, pero no quiero caer en el punto del drama. Para todos es un palo, pero la que está mal es ella. Es una lucha y hay que enfrentarla, no queda otra».

«Ayer cuando salía de la tele hablaba con una amiga y le decía: ‘Llega una edad en la que la vida es irte a la cama sin que te den una mala noticia’. Empiezas a recibir noticias que cuando eres más joven no las tienes. Cuando tienes 20 años pueden suceder tragedias, pero lo normal es que no recibas este tipo de noticias. Vas a boda, bautizos y comuniones. Pero a esta edad… yo en un año he tenido tres casos como el de Mila. Tres en un año. Te tienes que acostumbrar a este tipo de noticias. No queda otra», añadía. «Echando la vista atrás en la salud de Mila es el gran problema que ha tenido toda su vida. Yo no le conozco un problema tan grande. Le ha tocado el problema a los 68 años. Es una mujer muy afortunada. En estos momentos tiene que recrearse en lo positivo y en las cosas buenas que ha tenido a lo largo de su vida para encarar esa lucha y para continuar. Es muy fácil decirlo desde aquí. Yo entiendo la angustia que ella pueda tener, pero es un miedo a lo desconocido. Yo creo mucho en los médicos y en estos casos tienes que dejarte guiar por los profesionales. Y está en buenas manos», zanjaba.