La colaboradora ha regresado a su trabajo después de más de un mes en su domicilio. Al volver al plató ha estallado de alegría.


Lydia Lozano ha regresado a ‘Sálvame’ después de 35 días alejada de las cámaras. Durante todo este tiempo ha permanecido en su casa de Madrid junto a su marido, Carlos García-San Miguel, más conocido como Charly. En este mes de reclusión ha echado mucho de menos su trabajo y a sus compañeros.

Por eso, su vuelta a los platós de Mediaset ha sido una verdadera carga de adrelanina para la periodista. «Siento una alegría no os podéis imaginar», exclamaba al entrar en el set. «¡Qué gusto veros! ¡Tenéis un mérito!».

«Venía por Madrid vacío y te daban ganas de acelerar, he puesto la música a tope. He estado 35 días sin pisar la calle y te impresiona muchísimo. He llorado mogollón», admitía. A la colaboradora le ha costado permanecer en su residencia, ya que a ella le encanta salir y quedar con los amigos. Sin embargo, la preocupación por contagiarse ha frenado sus deseos de salir. «Me ha costado mogollón salir porque soy aprensiva, porque vivo con na persona que tiene una serie de cosas…».

Kiko Matamoros: «Te he echado de menos»

Lydia felicitaba a sus compañeros por la labor que están haciendo como programa de entretenimiento en estas difíciles circunstancias a nivel global. «Habéis estado divertidísimos. Hasta te he echado de menos», le decía a Kiko Matamoros. Éste le respondía cariñosamente: «Te he echado mucho de menos. Cuando he salido de casa le he dicho a Marta. Qué bien que vuelve Lili, porque parecemos los últimos de Filipinas».

«Siempre oíamos que ‘Sálvame’ te da tiempo a ir a Benidorm y casi volver. Me habéis dado la vida. Yo lo veía cuando planchaba. ¡Me he tirado cinco horas planchando!», explicaba. «He dormido que te mueres porque realmente si lo estás pasando mal desconectas mucho del estrés del trabajo. Me ponía ir una hora para ir a la cama. No poner despertador y poder leer es una gozada».

En este largo mes dentro de su hogar, Lydia ha visto perdido a personas de su entorno. «He perdido a amigos. Tres muy importantes, y es durísimo. La primera muerte que oí que fue en padre de la maquilladora Cristina Aparicio. Me impresionó muchísimo. Porque nadie podría ir al tanatorio a abrazar a su madre. Te impresiona sobre todo no poder abrazar a la gente», subrayaba.

Buenas noticias: no ha estado enferma

La parte positiva de este tiempo alejada del trabajo y descansando en casa es que ha podido estar pendiente de sus seres queridos. No ha habido un solo día que no los haya llamado por teléfono: «Me he dedicado a hablar». María Patiño, en cambio, confesaba que ella no siente deseos de mantener conversaciones con nadie: «Yo no tengo ganas ninguna».

Otra gran noticia que ha confirmado la periodista es que, aunque en un principio creyó haberse contagiado, finalmente se hizo las pruebas y no ha estado enferma.