Gran Hermano regresa a Telecinco, pero la cadena se protege ante posibles nuevas violaciones con un protocolo a seguir que ya han puesto en conocimiento de todos. Así desean resarcirse de los errores del pasado


Gran Hermano’, el reality estrella en España, se quedó en barbecho tras la polémica que se generó en su última edición de anónimos, cuando se produjo un suceso de acoso sexual, señalado por muchos como una supuesta violación a Carlota Pardo por parte del, por aquel entonces, su pareja. La organización tenía las manos atadas ante lo que sucedía tras una fiesta en la casa más vigilada del país y las consecuencias fueron fatales. Una campaña de desprestigio puso en jaque a la publicidad del programa, por lo que a pesar de los buenos datos de audiencia cosechado, la supervivencia del espacio se vio en peligro. La opción de la cadena fue retirar el programa de su parrilla, en todas sus variedades, a la espera de que se calmasen las aguas. Parece que ese momento ha llegado, porque se ha anunciado el esperado regreso de ‘Gran Hermano’ después de dos años sin emitirse. Eso sí, con más medios de seguridad y control para que la historia no se produzca.

Así lo han dado a conocer ahora desde la productora Zeppelin, encargada de ‘Gran Hermano’, que ha anunciado la aplicación de un protocolo a seguir para evitar que se den este tipo de desagradables situaciones y, en caso de que sucedan, directrices a su equipo para saber cómo actuar. Lo ha hecho mediante un comunicado de prensa en el que hacen una “reflexión honesta y constructiva para proponer mejoras sobre las situaciones vividas y compartir con la industria los aprendizajes extraídos”. Con ello, desde la productora quieren dejar clara su postura ante este tipo de actos delictivos, más condenados por la sociedad que por la justicia, para “reforzar su política de tolerancia cero ante situaciones de abuso sexual, así como asegurar la creación de entornos seguros que garanticen el respeto y la seguridad de todos los concursantes”.

Tal y como desgranan en dicho comunicado, desde Zeppelin se han valido del consejo y asesoramiento de expertos en este tipo de situaciones para dar forma a su protocolo de actuación. Unas directrices dirigidas a evitar un posible episodio de abuso sexual, así como para saber qué hacer en cada momento si llega a producirse. Han consultado con médicos forenses, psicólogos clínicos y de comunicación, así como abogados y equipos de seguridad para que les ayuden en esta tarea. Además, se han curado en salud y antes de compartir el resultado de su protocolo a seguir lo han consultado con “instituciones feministas de referencia” para evitar caer en errores de forma y así prevenir posibles escándalos.

“Siguiendo las recomendaciones de expertos, hemos hecho un protocolo práctico y riguroso que incluye medidas específicas que nos ayudarán a reforzar nuestra política de tolerancia cero ante situaciones de abuso sexual”, anuncian, para después detallar en qué consisten estas medidas. En total son 44 puntos, desarrollados en 13 folios, a tener en cuenta a la hora de prevenir e identificar el abuso sexual, que no pudo ser visto en el caso de Carlota Pardo y que tan nefastas consecuencias tuvieron no solo para ella, sino también para su pareja, quien sigue manteniendo su inocencia, y la audiencia, que perdió la oportunidad de seguir atesorando este reality como una joya inmaculada de entretenimiento.

Entre las medidas establecidas está la “formación específica al personal de la compañía o el ofrecer a los concursantes instrucciones clara e inequívocas sobre qué conductas no son tolerables”. También contemplan medidas para “acortar al máximo los tiempos de reacción, no actuar en función de si lo que se ha producido es constitutivo de delito o no, realizar la comunicación a la víctima en un ámbito privado y en una ubicación diferente al espacio habitual del programa y garantizar la confidencialidad y el derecho a la intimidad de la víctima”. Algo que Carlota Pardo no tuvo en su día y foco de la mayoría de las críticas.

En resumen, las 44 medidas a tener en cuenta se dividen en tres fases: antes, durante y después de la emisión de ‘Gran Hermano’. Para ello, antes se forma al equipo de trabajadores del reality para ofrecerles las herramientas necesarias para saber identificar qué es una situación de abuso sexual o una agresión, así como para saber actuar ante ello. También se les informará de que el alcohol no puede ser consumido en exceso y se les requerirá un número de contacto para ser llamado en caso de resultar agredido sexualmente.

Las medidas que se adoptan durante la emisión del programa van enfocadas a mantener la vigilancia en este tipo de actitudes, así como para proteger a la futurible víctima “de manera rápida, pero no precipitada”, prestándole atención psicológica y opciones judiciales. Por supuesto, se le retirará del reality hasta que se aclare lo sucedido y “la conversación con la persona afectada se hará de forma presencial, contando con el apoyo de un equipo de psicólogos y expertos en violencia de género que deberán estar presentes en la misma sala”.

Una vez terminado el reality, se platean seis preceptos, como llevar un seguimiento de la víctima en todo momento, ayudándole en todo lo que necesite, incluso cuando la relación contractual haya finalizado. Será la víctima quien decida en todo momento qué espera de la productora de ‘Gran Hermano’ y su decisión será respetada en todo momento. Con ello, se aseguran una vuelta sana y segura del reality a la parrilla de Telecinco.