Susana Molina se ha convertido, sin ninguna duda, en una de las protagonistas de ‘La isla de las tentaciones’. Su ruptura con Gonzalo Montoya la ha posicionado en el ojo del huracán y cada día que pasa su número de seguidores se multiplica. Aunque hace tan solo unos días rechazó la propuesta de Nagore Robles de ejercer como la nueva tronista de ‘Mujeres y hombres y viceversa’, lo que sí ha aceptado ha sido tener un canal propio en la plataforma de Mediaset, MTMAD. Ha sido en su segundo capítulo de ‘Contigo Sí’ el momento que la también influencer ha elegido para confesarse sobre el que es su episodio más dramático. Sin embargo, cabe señalar que todo tuvo lugar antes de adentrarse en el reality.

«El tema de la ansiedad me ha traído muchos problemas. Siempre hablaba de la ansiedad como si fuera un agobio hasta que me pasó esto y es una enfermedad bastante complicada porque hasta que identificas lo que te pasa, lo tratas y pasa tiempo…», comienza diciendo la murciana. Sus palabras tan solo son el preámbulo del problema de salud que tuvo hace unos meses cuando todavía mantenía una relación con el sevillano. Todo tuvo lugar en un día de verano cuando salieron de fiesta ella, su por entonces chico y sus familiares. «Estoy en una discoteca, ese día yo me sentía mal de esos típicos días que tienes fiebre o tienes las defensas bajas, hacía muchísimo calor. Dije que me quería ir a casa porque me encontraba mal y yo quería ir en mi coche. Gracias a dios que ella me dijo que estaba cansada y que me acompañaba. En el camino al coche me empecé a sentir fatal y no sé por qué motivo, decidí ir al baño, ahí me desmayé, me caí al suelo y ya no recuerdo más«, añade Susana Molina.

En ese momento, todo cambió para ella. Gonzalo estaba asustado, su desmayo se había llegado a repetir hasta en dos ocasiones y, por esta razón, acabó en urgencias. «En el trayecto empecé a vomitar muchísimo y durante el trayecto me di cuenta de que tenía todo mojado, pero yo no entendía nada (…) Me hicieron muchas pruebas. Convulsioné y me meé encima. Los ojos en blanco, me tuvieron que sacar la lengua. Fue un episodio muy dramático. Me hicieron pruebas para saber si me había dado un ataque de epilepsia. Las pruebas salieron bien, no era epilepsia. Solo fue una bajada de tensión súper fuerte y la tensión tan baja me había provocado eso». Ella misma se pone nerviosa al relatar este día del que ha revelado ahora todos los detalles.