Rocío Carrasco concedió una entrevista en Telecinco que alcanzó máximos en cuanto a audiencia. Te mostramos imágenes de lo que sucedió tras las cámaras.


Las publicidades para los espectadores de ‘Rocío. Contar la verdad para seguir viva’ fueron interminables. El relato de Rocío Carrasco mantuvo pendiente a 3.041.000 espectadores de audiencia media y el 32.5% de cuota de pantalla, superando incluso al debate del 4M. Numerosos titulares que instantes después han copado portadas y han revolucionado las redes sociales, pero ¿qué sucedió tras las cámaras? Ataviada de un traje azul eléctrico y con unos nervios más que evidentes, la hija de La más grande salía durante las publicidades para tomar el aire, hablar por teléfono y charlar con su gran amigo y director, David Valldeperas. El despliegue horas antes de que comenzara la docuserie era brutal, pues la cadena era consciente de que todo debía salir perfecto al ser una entrevista histórica, y así se demuestra en las imágenes que te mostramos a continuación. 

Esta cita en la televisión era de las más esperadas, quizás por eso la inquietud de Rocío Carrasco tanto delante como detrás de las cámaras. Fue pasadas las 10 y media de la noche cuando Rocíito apareció en plató y lo hizo muy emocionada, tal y como ella misma advirtió a su llegada. Eso sí, estaba sola y sin la compañía de su inseparable Fidel Albiac, quien se encontraba en casa esperando a su mujer y quien intervino también en directo durante el programa. A pesar de que para ella no fue fácil enfrentarse a las dudas de los colaboradores y narrar el episodio más duro que vivió junto a su hija, Rocío puede presumir de haber estado arropada durante el espacio en todo instante. Y es que en las imágenes se puede apreciar que tanto el equipo de la docuserie como personas cercanas a ella no la dejaron sola, ya que sabían de la dureza que implicaba confesarse ante millones de espectadores.

Rocío Carrasco
Telecinco

Aunque ella no confesó la persona con la que hablaba durante las publicidades, todo apunta a que al otro lado del teléfono estaba Fidel. También durante estos instantes, los maquilladores trataban de retocarla tanto el maquillaje como su peinado, ya que producto de los nervios y la emoción, fueron muchas las veces en las que Rocío Carrasco rompió a llorar. En especial, cuando habló de su hija, Rocío Flores, a quien aseguró que no le coge el teléfono por no sentirse preparada para ello. Asegura que si hubiera accedido, hubiera vuelto a la casilla de salida, por lo que esperará a estar lista para tener una conversación con su hija, una petición que la joven le hizo hace algunos días en el plató de ‘El programa de Ana Rosa’. «Cuando digo que no estoy preparada es porque tengo detrás un equipo que me dice: ‘No hagas eso, vas a volver al principio’ Y entonces no lo hago… Cuando esté preparada haré lo que tenga que hacer, pero fuera de este ámbito», dijo Carrasco este miércoles.