La cantante, hija de la mítica Concha Piquer, ha fallecido en Madrid como consecuencia de una enfermedad respiratoria.


Concha Márquez Piquer ha fallecido esta tarde en Madrid a los 75 años. La artista ha perdido la vida en la Clínica Quirón de Somosaguas, a las afueras de la capital.

«Llevaba ingresada tiempo con una enfermedad respiratoria y ha fallecido esta tarde», ha anunciado Carmen Borrego en ‘Sálvame’. Según han adelantado en el programa de Telecinco, la actriz y cantante llevaba 35 días ingresada en la UCI y una infección pulmonar ha sido la responsable de su empeoramiento.

Vídeo: Europa Press

Hija del torero Antonio Márquez (Belmonte Rubio)​ y de la célebre tonadillera Concha Piquer, fue amadrinada por la entonces primera dama argentina Eva Perón. Comenzó su carrera artística siendo apenas una niña.

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En el terreno amoroso, fue protagonista de las revistas del corazón durante décadas por su matrimonio -y posterior separación- del torero Curro Romero. Se conocieron cuando ella contaba 15 años. Y aunque él era 12 años mayor que ella, pronto creyó que era el hombre de su vida. Su madre, decidida a poner distancia entre ellos, la envió durante tres años a Europa para conocer otros países como Inglaterra o Suiza e intentar alejarla de Curro. Pero nada frenó a la pareja. Se casaron en la iglesia de San Jerónimo el Real de Madrid el 26 de octubre de 1962. Tuvieron dos hijas, Concha y Coral. Esta última falleció de manera trágica en un accidente de automóvil en Estados Unidos en noviembre de 1986. Tenía apenas 19 años. Su muerte sumió a la cantante en una profunda depresión de la que habló públicamente en diversas ocasiones.

«Me volví loca», admitiría años después de perder a su hija. Llegó a pensar en el suicidio. Y durante años se retiró de los escenarios. «Es como si me hubiese acostumbrado a vivir un brazo», relataría una vez que le preguntaron cómo era la vida sin Coral.

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Tras separarse del matador de toros en 1979, obtuvo el divorcio en mayo de 1982. Ese mismo año con el actor Ramiro Oliveros, padre de su hija pequeña, Iris Amor, nacida en 1988. Oliveros fue, según ambos han contado, el verdadero amor de su vida. Y aunque rehizo felizmente su vida sentimental, siempre se negó de manera rotunda a facilitar el divorcio eclesiástico a Curro Romero. Durante años, este le solicitó que facilitara los trámites para conseguir la nulidad de su enlace por la iglesia para poder dar el ‘sí, quiero’ ante el altar a su segunda mujer, Carmen Tello.

En el terreno profesional, Concha Márquez Piquer destacó por una carrera larga y prolífica, esencialmente en el ámbito de la copla, con una discografía extensa y numerosos espectáculos dentro y fuera de España. Su música la llevó a hacer «galas, teatros, presentaciones en Sevilla, en Valencia, en toda España. El salto a América en el Madison Square Garden de Nueva York, el Kennedy Center de Washington, el Dade County de Miami, México», según ella misma recordaba.

Sin embargo, su carrera siempre estuvo ensombrecida por la fama de su madre, Concha Piquer. Esta interpretó canciones tan inmortales como ‘Ojos verdes’, ‘Tatuaje’ o ‘Y sin embargo, te quiero’. Y fue una estrella de la copla con proyección fuera de nuestras fronteras que llegó a triunfar en Broadway, Nueva York, donde pasó cinco años, logrando fama en todos los rincones del mundo. Una popularidad internacional que su hija no logró alcanzar, pese a su indudable talento para la canción.

Concha Márquez Piquer recibirá sepultura el próximo martes 19 de octubre en el cementerio madrileño de San Isidro, donde reposan los restos de su madre.