Manolo Segura, fallecido a los 77 años de un cáncer, decidió asumir un rol de padre en la sombra de Borja Thyssen antes de que éste naciera.


La muerte de Manolo Segura, padre biológico de Borja Thyssen, ha removido muchas emociones en el seno de la familia de Tita Cervera. Según ha podido saber SEMANA en exclusiva, el santanderino ha muerto a causa de un tumor a las 3 de la mañana de esta madrugada. Su fallecimiento ha causado un gran impacto en la baronesa y especialmente en su hijo, que se ha acercado al hospital San Francisco de Asís en Madrid, donde su progenitor estaba ingresado desde hace unos días.

Su inesperada muerte ha pillado a muchos por sorpresa. El empresario, de 77 años, llevaba varios años luchando contra un cáncer que finalmente no pudo vencer. La noticia de su enfermedad nunca había salido a la luz pública. Y es que Manolo Segura era un hombre sumamente discreto. Lo suyo era estar en un segundo plano. Fue justo esa postura la que decidió apostar cuando Tita Cervera, hace más de 40 años, le anunció que esperaba un hijo suyo.

Cuando las vidas de Manolo Segura y Tita Cervera se cruzaron, ésta ya había enviudado de su primer marido, el actor estadounidense Lex Barker, y se había separado del segundo, el ‘playboy’ venezolano Espartaco Santoni. Con el mítico ‘Tarzán’ -en el que creyó encontrar al gran amor de su vida- contrajo matrimonio en 1965, después de tres años de noviazgo. Su idilio llegó a su fin en 1973 cuando el intérprete murió en Nueva York como consecuencia de un infarto. Con el ‘playboy’ venezolano mantuvo un tórrido y conflictivo romance desde el año en que quedó viuda hasta que el productor de cine acabara entre rejas por estafa y falsedad documental.

El fugaz idilio entre Tita y Manolo

Tras vivir dos historias de amor tan intensas como dispares, Tita conoce a Segura en 1978. En aquella época, el publicista era uno de los solteros de oro más aclamados de la ‘jet set’. De porte elegante y sumamente atractivo, él ya había conquistado a mujeres tan guapas y conocidas como Ursula Andress o Rafaella Carrà. «Éramos jóvenes. Estábamos enamorados. Los dos teníamos muchas cosas en común y teníamos muchas ganas de disfrutar de la vida. Fue una relación maravillosa«, narraba el publicista en una de sus últimas intervenciones en los medios de comunicación, en el programa ‘Lazos de sangre’ de TVE1.

Manolo y Tita congeniaron enseguida. Se lo pasaban estupendamente juntos. Y había mucha química entre ellos. Incluso llegaron a hablar de formalizar su relación. «Hubo un momento en que se planteó la boda», ha confesado Segura. Tita no se planteó pasar por el altar, pero pensaba que seguía casada con Santoni. Todo cambió cuando la baronesa se dio cuenta de que estaba embarazada. La pareja tuvo que decidir qué hacer ante la llegada de su primer hijo en común, porque «ya no nos veíamos y no nos tratábamos». Consideraron que lo mejor para ambas partes era seguir sus caminos por separado. No había motivos para forzar estar juntos ante la llegada de su hijo en común.

Ha asumido su paternidad desde la sombra

Así fue cómo Manolo Segura tomó una importante decisión que mucho tendría que ver con el futuro de su hijo: puso todas las facilidades para que Tita siguiera adelante con su vida. Sin ataduras ni presiones en lo relativo a la crianza de su hijo.

Ella conoció al barón Thyssen poco después del nacimiento de Borja, quien llegó al mundo el 24 de julio de 1980. En 1981, durante una cena en casa del joyero Manfred Horowitz conoció a Hans Heinrich von Thyssen-Bornemisza, un magnate y coleccionista de arte 22 años mayor que ella, se convirtió en su tercer marido en 1985. El barón prácticamente vio nacer al pequeño, por lo que le dio sus apellidos. De este modo le otorgaba todos los legítimos derechos como heredero de su patrimonio, como si fuese su hijo natural.

Que Borja creciera desde bebé al lado de ‘Heini’, como cariñosamente lo llamaba Tita, hizo que Manolo Segura optara por renunciar a un papel de padre convencional para seguir los pasos de su hijo desde la sombra. Amigo y confidente de la baronesa, nunca dejó de estar pendiente del niño. Pero siempre desde el silencio. El mismo silencio con el que Tita obvió durante años dar detalles a la prensa sobre la identidad del padre de su hijo.

Segura se consideraba más «amigo» que padre de Borja

No fue hasta que el joven cumplió 12 años cuando Tita y el barón comunicaron a Borja que Manolo Segura era su padre biológico. «Se enteró a los 12 años. Le dijimos: Tienes dos papás, qué suerte tienes», ha relatado la aristócrata. La revelación no le causó nunca «ningún problema y lo ha asumido perfectamente», ha señalado. La coleccionista prefirió no desvelar la identidad del padre de su hijo hasta el año 2009, cuando sacó sus memorias. Lo cierto es que en 1980 ya había ofrecido un titular al respecto en ‘Protagonistas’, una publicación de la época. «Sí, dejémonos de elucubraciones. Manolo Segura es el padre de mi hijo Borja. Y es más: le di la oportunidad de casarse conmigo antes de que naciese el niño», declaraba. Pero sus palabras cayeron en saco roto.

Hasta que Tita no confirmó que Segura era el padre de su hijo, poco había trascendido sobre la relación paternofilial. Y lo cierto es que ésta siempre fue muy cordial. «Mi relación con Borja ha sido muy buena», detallaba Segura en 2019. Incluso ha apuntado que siempre lo se consideró «compañero y amigo» de Borja. que se consideraba “A Borja lo quiero un 80 por ciento de amigo y un 20 por ciento de padre. El cariño se hace con el trato”.

El empresario, mediador entre Tita y Borja cuando han tenido diferencias

Tras la muerte del barón, en 2002, el papel de Segura como progenitor adquirió mayor protagonismo. Eso sí, siempre a su manera: discreta y respetando las distancias. Los últimos años fueron los que más marcaron la relación entre padre e hijo. No en vano, cuando surgieron los problemas entre Tita y Borja por la mala relación de la baronesa con su nuera, Blanca Cuesta, el empresario hizo de puente entre ellos. Así lo relataba él mismo: «Más que aconsejar lo que les he dado a ambos ha sido mi opinión y a veces he intentado que viesen la postura del otro cuando ha habido pequeños problemillas o diferencias».

Segura, enterrado en el tanatorio de Tres Cantos este jueves, ha sido recibido el último y merecido adiós de sus seres queridos. Entre ellos, su exmujer, Paz Pastor, con la que terminó su relación en el año 2016 tras 15 años de matrimonio. Su hijo, que aún no ha hecho declaraciones tras su muerte, es uno de los más afectados tras su pérdida. Porque aunque no era un progenitor al uso, ni ejerció nunca como tal, era su padre al fin y al cabo. Una guía fundamental y un sabio consejero. «Le quiero mucho, son muchos años juntos», ha admitido Borja.