La periodista ha querido hacer partícipes a sus seguidores de la noticia con una bonita imagen a modo de tributo.


«Juntos por fin», con estas palabras, Sara Carbonero ha querido despedir a su abuelo. La periodista compartía en sus historias de Instagram la triste noticia con una preciosa y enternecedora imagen en blanco y negro. «La historia de amor más bonita del mundo», recordaba sobre el matrimonio de sus difuntos abuelos.

En la instantánea publicada, se puede ver a sus abuelos dándose un romántico beso. «Rubia, allá va», ha indicado la hermana de la periodista, Irene Carbonero. La noticia ha pillado a la mujer de Iker Casillas en nuestro país. Hace tan solo unos días, la familia comenzaba las vacaciones estivales y regresaba al pueblo de Sara, Corral de Almaguer, Toledo, donde creció y vivió su infancia. Su mejor refugio y su destino habitual todos los veranos.

Precisamente, desde allí compartió hace unos días una imagen repleta de nostalgia con una bella historia. Se fotografiaba orgullosa en la mecedora familiar en la que su madre la dormía cuando era solo un bebé. También publicaba una profunda reflexión sobre un verano totalmente atípico: «Ya sabíamos que iba a ser un verano “raro” y diferente. Todos o la mayoría lo estamos viviendo “al día”, sin grandes planes ni viajes, improvisando, adaptándonos, estando con la gente que queremos el máximo tiempo posible, buscando la manera de crear recuerdos bonitos y en ocasiones de aislarnos de la realidad».

Revelaba que había sido un día en el que todo «se complica», pero reconocía que no se trataba de «nada grave». Explicaba que había vivido diversos incidentes vacacionales sin importancia, «contratiempos que te hacen cambiar los planes y que mientras a ti se te hacen un mundo, tu hijos lo disfrutan como una aventura súper divertida. Para ellos siempre todo está bien, porque lo está. De hecho la de hoy ha terminado siendo una de las noches más bonitas de este verano, llena de cosas sencillas: un juego de toda la vida, una misión, unas linternas, una rana que aparece de repente, la luna distinta, buenos amigos, buena conversación, un baño a media noche, un colchón hinchable donde cada día cabe uno más, un “perna de pau” (helado preferido), un poco de música brasileira y muchas risas y complicidad».

Concluía esta publicación con las siguientes palabras que hacen pensar que la noticia del fallecimiento de su abuelo ha sido totalmente inesperada: «Hoy me duermo agradeciendo que la vida nos siga sorprendiendo y regalando momentos únicos y que tengamos la capacidad para apreciarlos».

La familia regresa a Madrid

Cinco años después de que su vida diese un giro como consecuencia del fichaje del portero por el Oporto, Iker y Sara regresan a la capital. El futbolista volverá al equipo blanco para ponerse a las órdenes de Florentino Pérez en calidad de asesor. Un puesto, que aún está por determinar, pero en el que desempeñará labores de embajador y será muy parecido al que llevó a cabo Zinedine Zidane antes de convertirse en entrenador de la primera plantilla. Vuelve así al club de sus amores donde forjó su exitosa trayectoria futbolística y el que siempre ha considerado su casa.

El último año ha sido uno de los más difíciles para el matrimonio. El 1 de mayo de 2019 el guardameta sufría un infarto de miocardio, un importante susto que trastocó sus planes de futuro y le hizo apartarse de los terrenos de juego. Poco después, la periodista confirmaba que sufría un cáncer de ovario. “Cuando aún no nos habíamos recuperado de un susto, la vida nos ha vuelto a sorprender. Esta vez me ha tocado a mí, esa dichosa palabra de 6 letras que todavía me cuesta escribir”, revelaba en su perfil de Instagram. Una lucha que siempre ha afrontado con gran fortaleza y valentía.

La familia construyó un bonito hogar en la ciudad lusa a la que se adaptaron a la perfección, también sus dos hijos, Martín y Lucas. Sin embargo, en su mente siempre estuvo volver a nuestro país y a la casa que tienen en la exclusiva urbanización de La Finca, Pozuelo de Alarcón. Ahora viven el contratiempo del fallecimiento del abuelo de la periodista, sin duda, una triste noticia que empaña en cierto modo una esperadas vacaciones después de vivir una primavera de confinamiento. El matrimonio regresará al trabajo en septiembre con muchos cambios y novedades por delante en su vida.