Carmen Borrego y Antonio David Flores siguen su encarnizada lucha en la que los capítulos oscuros de su pasado son su mejor arma. Carlota Corredera avisa, porque ambos pueden salir muy mal parados si siguen en sus trece. Vea el vídeo


La guerra mediática entre Carmen Borrego y Antonio David Flores se atisba larga y dura y es que ambos contrincantes no han dudado en sacar a la luz los capítulos más oscuros y desconocidos de su contrincante para alzarse como vencedores. La hija de María Teresa Campos no duda en atacar al ex guardia civil donde más duele, poniendo a su hija, Rocío Flores, en la palestra al hablar sin pelos en la lengua sobre su guerra familiar con Rocío Carrasco, su íntima amiga. Por otro lado, el ex de la hija de la más grande respondió a esos ataques desviando la atención hacia otro lado, apuntando a un hermano secreto que ahora todos buscan y a un duro proceso de divorcio de Carmen Borrego de su anterior marido que terminó en una batalla por la custodia de sus hijos, que al final recayó en el padre. Temas muy escabrosos que se usan como arma arrojadiza y que seguirá trayendo cola en los próximos días.

Ante esta guerra, Carlota Corredera, que se ha visto en medio de la batalla al trabajar directamente con Antonio David Flores en ‘Sálvame’ y considerarse cercana a Carmen Borrego por haber trabajado con ella en varias ocasiones, como en el reality de ‘Las Campos’, ha querido tomar partido. Lo hace lanzándoles un mensaje a ambos para recordarles que ninguno va a salir bien parado en este cruce de ataques, subrayando que todos tienen un pasado y, con ello, mucho que callar y poco que ganar si no lo hacen.

Una entrevista a pie de calle concedida a ‘Europa Press’ en la que Carlota Corredera se ha mojado también en otros muchos asuntos de actualidad sobre sus compañeros de programa, como es la venta de la casa de Belén Esteban que perteneció a Toño Sanchís y que finalmente le ha “liberado”. También habla sobre Anabel Pantoja en el reality ‘Sola’ y su polémico comienzo. Vea el vídeo para conocer su particular punto de vista sobre estas y más cuestiones peliagudas.