El cantante, que ha lanzado nuevo disco, ha contado su secreto para quitarse los kilos de más y controlar «la ansiedad».


Después de cinco años de silencio, Antonio Orozco ha regresado al panorama musical con un disco bajo el brazo. ‘Aviónica’ es el nombre elegido para su octavo disco de estudio, que ha presentado en ‘El Hormiguero 3.0’. Allí ha hablado de su proyecto y del que ha sido su trabajo en los últimos años, ser ‘coach’ en ‘La Voz’, el exitoso concurso de talentos de Antena 3.

Hace tres años, la vida del cantante dio un giro radical. Susana Prat, madre del su hijo Jan, que ahora tiene 12 años, fallecía como consecuencia de una larga enfermedad. Desde entonces el artista le ha tocado enfrentarse solo a la crianza de su pequeño y ha sufrido una transformación física increíble. Nunca ha revelado la cantidad de kilos que llegó a ganar, pero su aumento de peso era llamativo. Ahora ha logrado deshacerse del sobrepeso y de un problema que muchas veces va asociado a los excesos con la dieta: «la ansiedad». ¿Cómo lo ha conseguido? Pues gracias a Pronokal y el Doctor Nacho Sajoux

Antonio Orozco habla de su cambio físico, conseguido «con buenos consejos y con buenos profesionales»

Su receta para liberarse de esos kilos que le sobraban ha sido «con buenos consejos y con buenos profesionales y sobre todo con la conciencia de querer sentirte mejor», contaba a Pablo Motos. Aunque puntualizaba que cada uno elige cómo quiere estar: «Hay mucha gente que pueden sentirse igual de bien estén como estén».

«Tienes algún secreto para por la noche?», le preguntaba el presentador. «Por la noche cuando estás intentando comer sano es cuando se van a la porra todos los esfuerzos del día. ¿Alguno de los profesionales te ha dicho algo que puedas hacer, chupar sábanas, ponerte boca abajo hasta que no puedas más?». El artista respondía: «No hay solución».

Pablo Motos revela sus trucos para no caer en la tentación

El de Requena insistía en que para estar en forma hay que echarle mucha fuerza de voluntad. «Me cuido a tope, como todo el mundo sabe. Pero por la noche me entra hambre y sé que hay chocolates. Es el momento en el que estoy tranquilo. Después de fracasar en todo el secreto es vete muy deprisa a la cama: ¡Una dos y tres! Y pasarse la nevera cuanto antes».

Antonio Orozco hablaba orgulloso de su nuevo disco, en cuyo proceso creativo se ha involucrado al máximo. Ha sido una especie de nuevo comienzo. «Me lanzo un vacío donde nunca había estado antes… Después de 21 años, la sensación de volver a empezar de pleno es muy bonito. Al final dentro de todo esto cuando uno siente que vuelve a empezar tiene toda la ilusión del que hace las cosas por primera vez. Y no hay nada más bonito que eso».

El catalán ha admitido sus miedos iniciales a compartir sus nuevas canciones con otras personas. Cuando lo hizo y logró mostrar sus temas a gente de su equipo se fue dando cuenta de que iba por el camino correcto. «Gracias por tu disco ahora. Necesitamos más que nunca las cosas que nos devuelven a nosotros mismos sin el coronavirus«, le recordaba Pablo Motos.

«Hay que vivir el presente que nos ha tocado vivir con mucho amor»

«He estado escuchando mucho hablar sobre la actitud y sobre cómo tenemos que comportarnos ante una situación que es totalmente desconocida. Y hablo de eso con mi pequeño. Todo lo que está pasando forma parte del presente. El presente es lo que tenemos. Entiendo la situación porque la estoy sufriendo como todos los demás, pero tenemos que intentar sacar de cada día lo mejor que se pueda. Porque dentro de todas las malas noticias siempre hay una buena. Dentro de todo lo que ocurre siempre hay algo que hacer. Hay que vivir el presente que nos ha tocado vivir con emoción, con intensidad y sobre todo con mucho amor. Si alguien de los que decide me está escuchando: O lo hacemos juntos o no lo conseguiremos. Es la única forma. Conciencia global. Luego todo el mundo quiere tener razón. ¿Cómo vamos a solucionar nada? Es mucho mejor tratar de buscar una solución conjunta. Y luego ya tendremos tiempo de ponernos las medallas, ¿no te parece?».