El primo de Jesulín de Ubrique ha fallecido. El hijo de Laly Bazán era como un hermano para él, porque se criaron juntos. Ahora le dice adiós, tan solo días después de que confesara su alegría porque su familia había logrado salvarse del coronavirus


La familia de Jesulín de Ubrique ha recibido muy malas noticias, tras conocerse la muerte de Pedro, el hijo de la tía del torero, Laly Bazán. El primo del ex de Belén Esteban ha muerto a los 55 años a consecuencias de unas trágicas complicaciones en un postoperatorio. Aunque la noticia de su muerte se ha conocido en la tarde de este lunes, lo cierto es que Pedro fue incinerado ya este domingo en el tanatorio de Villamartín de Cádiz, ante la presencia de casi todos sus seres queridos y amigos, entre los que se encontraba el propio Jesulín de Ubrique y su esposa, María José Campanario, que hicieron piña con la familia para tratar de recomponerse de este duro e inesperado desenlace. Eso sí, hubieron varias sonadas ausencias en la ceremonia, que explicamos a continuación.

Las tristes circunstancias han hecho que esta incineración y el último adiós al primo de Jesulín de Ubrique haya supuesto la primera vez que vemos juntos al diestro y su mujer en muchos meses. Mucho se ha hablado sobre la relación entre el torero y María José Campanario, llegándose a hablar en ocasiones de crisis recurrentes que, por otro lado, nunca terminan por separar la unión del matrimonio. Estos rumores cesan tras verles de nuevo juntos compartiendo ocio, pero regresan con fuerza pasados los meses. Ahora, tras mucho tiempo sin dejarse ver en público compartiendo el mismo escenario, la pareja por fin se ha mostrado unida, aunque las circunstancias quizá no sean las más esperanzadoras.

Como cabe esperar, Laly Bazán, hermana de la madre de Jesulín de Ubrique, está destrozada por la inesperada muerte de su hijo Pedro. Un varapalo que no esperaba y que le ha sumido en un pozo de tristeza, que tan solo con el apoyo de su familia y el amor de sus amigos podrá superar. Una difícil situación por la que pasa ahora también Ana Obregón, aunque en su caso hay un dolor añadido y es la juventud de su hijo, Álex Lequio, que este martes hubiese cumplido 28 años. No hay consuelo cuando una madre entierra un hijo.

El hijo de Laly Bazán llevaba ya varias semanas ingresado en el hospital de Cádiz a la espera de mejoría, tras haber sido sometido a una intervención quirúrgica. Pedro estaba especialmente unido a su madre, al estar soltero y vivir con ella toda la vida. También el propio Jesulín de Ubrique está destrozado por esta pérdida, como así le sucede a sus hermanos, Humberto, Víctor y Carmen, quienes crecieron con Pedro como si fuese un hermano más desde bien pequeños. Y es que las hermanas Bazán siempre han sido uña y carne y decidieron criar a sus respectivos hijos juntas, apoyándose una a la otra, a pesar de contar con sus maridos.

Sonadas han sido varias de las ausencias que se han comprobado en el tanatorio de Villamartín de Cádiz. Al último adiós de Pedro no pudieron acudir su tía, Carmen Bazán, madre de Jesulín de Ubrique, al extremar las medidas de prevención del coronavirus y el miedo a un contagio. Tampoco estaba en la ceremonia Beatriz Trapote, mujer de Víctor Janeiro, que debía acompañar a su hijo a una cita en el médico y optó por dejar que la familia unida pase el duelo haciendo piña y recordando los buenos momentos vividos junto a Pedro.

Da la casualidad que días antes de la muerte de Pedro, Jesulín de Ubrique concedía una entrevista al programa ‘Mano a mano’, del canal autonómico de Castilla La Mancha, donde hablaba de su familia. Se alegraba de que la pandemia no había causado estragos entre los suyos y daba gracias a Dios por haberles protegido de la tragedia. Sin embargo, días más tarde, la muerte de su primo Pedro les ha pillado con la guarda baja.