La ganadora de 'GH VIP 7' se encuentra en Mallorca, donde intenta retomar su relación con Hugo Sierra. Desbordada, ha reconocido que lo está pasando mal.


Son días muy complicados para Adara Molinero. Tras alzarse como ganadora de ‘GH VIP 7’, la exazafata ha tenido que enfrentarse a la realidad. Su ‘affaire’ con Gianmarco Onestini, que parecía dispuesto a esperarla contra viento y marea, peligra. Y es que la joven ha decidido apostar por su relación con Hugo Sierra e intentar recuperar la vida que tenía antes de entrar en el ‘reality’ de Telecinco.

Adara Molinero, en una encrucijada

Pero las cosas no están yendo tan rodadas como ella desearía. Por un lado, el boloñés se ha sentido decepcionado con el radical giro que Adara ha dado a su historia de amor. Todo parecía indicar que tenía claro que estarían juntos. Pero no ha sido así. Contra todo pronóstico, Adara se ha alejado del boloñés. Ha creído más conveniente volver a luchar por el padre de su hijo Martín.

Este cambio de rumbo no está resultando nada fácil a la madrileña, quien ha admitido sentirse desbordada por las circunstancias. «Estoy muy mal», admitía, muy afectada, en Palma de Mallorca, donde reside con el uruguayo y su bebé, y donde se la ha visto dar un paseo con su pequeño. Todo parece indicar que Adara está siendo víctima de sí misma y de las iniciativas que ha emprendido en los últimas semanas en lo relativo a su vida sentimental.