Raquel del Rosario ha vuelto a demostrar su valentía al hablar sobre su hijo Leo, que está a punto de cumplir los seis años, que hace unos meses desveló que era autista. Meses después de que revelara uno de los aspectos más íntimos de su vida, vuelve a abrirse en cuerpo y alma y hablar sobre este tema. Además lo hace en un día muy especial. Y es que el 2 de abril se celebra el Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo y con motivo de este día ha querido mandarle una emotiva carta a su hijo. Cabe recordad que este es un trastorno que afecta a uno de cada 160 niños y que se diagnostica en los primeros años de vida.

Junto a dos impresionantes imágenes de su hijo Leo, ha escrito un emotivo texto que ha sido aplaudido por más de 6.000 personas y en el que ha recibido cientos de comentarios de apoyo y de ánimo: «Hoy, 2 de abril, se celebra el Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo. En este momento histórico que estamos viviendo, y que supondrá un antes y un después en la conciencia colectiva, tengo la esperanza de que, poco a poco, esta nueva versión del ser humano que se está forjando, ya no tenga la necesidad de celebrar días de concienciación de nada», ha comenzado escribiendo la cantante de ‘Nunca volverá’, uno de sus grandes éxitos.

Las duras palabras que Raquel del Rosario ha escuchado de su hijo

«Que logremos por fin aceptar e integrar al otro, sea quien sea, con sus capacidades y necesidades. Sin tener que recurrir a distintivos, campañas ni gritos de guerra, porque ya nadie nos señala o ignora. Porque todos tenemos un lugar», ha seguido compartiendo en su cuenta de Instagram. «En las tribus de nativos americanos, las personas con capacidades diferentes se consideraban un regalo del Gran Espíritu y cada uno ocupaba un rol dentro del clan. Cada ser era un regalo, una necesidad para la tribu, por eso llegaba a la tierra, y nadie se planteaba lo contrario», ha escrito haciendo hincapié en la importancia de cualquier ser humano sea «diferente» o no.

Raquel del Rosario ha seguido compartiendo unas conmovedoras palabras en estos tiempos tan complicados y especiales que estamos viviendo a causa del coronavirus, además de compartir unas dolorosas palabras que ha tenido que oír de la boca de su hijo Leo: «Esta semana, Leo me dijo que quería irse a “La casa de arriba”, señalando al cielo». La artista ha compartido la dificultad que es para su hijo integrarse en la sociedad actual: «Sé que para él, encajar en este mundo es todo un reto muchas veces, pero sé que su presencia, como la de tantos otros es un recordatorio, un llamamiento de las voces antiguas para que volvamos a ser una Gran Tribu». Y ha sentenciado el emotivo mensaje con las siguientes palabras: «Las barreras y diferencias las hemos creado nosotros. Feliz 2 de Abril, un día más, un regalo más. ❤️ IN LAK’ECH (yo soy otro tú) HALA KEN (tú eres otro yo)».

1El pasado año desveló la noticia

En septiembre del pasado año, Raquel del Rosario dio un paso al frente y desveló que su hijo padecía autismo. La artista recibió el cariño de todos sus seguidores y ella se mostró muy agradecida: «Me siento abrumada, no sé qué decir ante esta oleada de cariño. Qué difícil es a veces abrir el corazón, mostrar nuestra vulnerabilidad, nuestros miedos y vergüenzas».

2Se sintió liberada al hacerlo

A pesar de que en un principio le costó hacerlo, después se sintió liberada: «Pero una vez lo hacemos, qué liberador es sentir cómo se produce una sanación», dijo al recibir la oleada de mensajes de cariño.

3Tardó mucho el niño en decir sus primeras palabras, algo que les alarmó

Raquel del Rosario se abrió en cuerpo y alma y compartió la noticia del trastorno de su hijo a través de su blog que tiene en la revista ELLE: «Sí, ese primer “mami” se hizo mucho de rogar. Desde los dos años supe que Leo era diferente, le encantaba tumbarse bocarriba largos ratos ensimismado», explica.

4La pediatra intentaba tranquilizarla

A pesar de que acudieron al médico, la pediatra nunca les alarmó: «Los niños bilingües suelen tardar más en hablar y no había nada preocupante en su comportamiento más allá de que “estaba un poco en su mundo”».

5El día que le dieron el diágnostico

Hicieron varias pruebas auditivas a Leo y todo estaba bien, pero poco después, a Pedro y a Raquel del Rosario le dieron el diagnóstico: «Aún recuerdo el día que nos sentaron a Pedro y a mí para darnos los resultados, en medio de un ambiente dramático, con tono muy suave y unas palabras elegidas meticulosamente, nos dijeron que creían que lo mejor para Leo era entrar en el programa de niños con TEA«.

6Se sintieron aliviados

Desde el momento en el que le desvelaron por fin el diagnóstico, la pareja sintió un alivio enorme, principalmente porque desde ese momento iban a empezar a trabajar para ofrecerle a Leo la mejor ayuda.

7Comenzó el trabajo con personas especializadas

«Supe que iba a empezar a trabajar con gente especializada y, sobre todo, que iba a relacionarse con niños que veían el mundo de una forma similar a como él lo hacía», dijo por aquel entonces la artista.

8El niño está progresando

«Recuerdo cuando la logopeda, en la primera semana de clase me dijo que estaba segura de que Leo iba a hablar y yo la miré incrédula. Ahora tiene un vocabulario amplio, aunque le cueste ordenar frases y no mezclar el inglés con el español, y cada día me sorprende con algún progresito que, por pequeño que sea, para mi es un mundo», explicó.

9Para la artista no está siendo fácil

Pero para Raquel del Rosario no está siendo algo fácil, y no ha dudado en compartir sus sentimientos. «Lo más difícil como madre, sin duda, está siendo el no poder dialogar, razonar o comunicarme con él de la manera que me gustaría», asegura, sintiendo en alguna ocasión frustrada.

10En ocasiones se siente desbordada

La paciencia muchas veces se le acaba y asegura sentirse desbordada, sobre todo cuando Leo tiene que relacionarse con otros niños: «A veces me siento desbordada, pidiendo perdón a dos de cada tres madres en el parque porque Leo no entiende de turnos, de que los juguetes tienen dueño y las cestas de picnic también. Soportando miradas y comentarios porque simplemente parece un niño maleducado que se frustra y patalea si le dices que no puede hacer algo. Sintiendo penita de esos niños que se le acercan y le dicen “Hola, ¿cómo te llamas? ¿jugamos juntos?”, y Leo a lo suyo, como quien oye llover».