El duque de Alba se ha juntado con sus hijos, sus nueras y su hermano Fernando para celebrar su 71 cumpleaños. Pese a las restricciones, pudieron juntarse, aunque había sonadas ausencias que pesaron en la celebración


Aunque las excepcionales medidas de contención del coronavirus hayan trastocado los planes de la familia Alba de celebrar el bautizo de su último miembro, Rosario, hija de Fernando Fitz-James y Sofía Palazuelo, esto no ha impedido que la familia se haya reunido este domingo. La ocasión bien merecía la pena y, cumpliendo todas las medidas de seguridad para disfrutar en familia sin correr riesgos innecesarios, Carlos Fitz-James Stuart, duque de Alba, ha congregado a sus hijos y nueras para festejar su 71 cumpleaños. Y es que cumplir años en plena pandemia ya es en sí un motivo de celebración, y eso es lo que ha debido de pensar el hijo de la desaparecida duquesa de Alba, que ha reunido a sus hijos, Fernando y Carlos, y sus respectivas parejas, en un conocido restaurante japonés de Madrid.

 

Para brindar por el 71 cumpleaños del duque de Alba se juntaron no solo sus dos hijos, sino también las parejas de estos, Sofía Palazuelo y Belén Corsini, así como su hermano, Fernando Martínez de Irujo. La presencia de este último es reseñable, dado que evidencia las ausencias de los otros hijos de la duquesa de Alba, especialmente de Cayetano Martínez de Irujo, con el que el clan Alba ya no mantienen lazos de fraternidad, como así ha confesado el propio conde de Salvatierra entre lágrimas en incontables ocasiones. Pero este domingo no era un día para pensar en los que no están, sino para celebrar junto a los que sí han querido o podido acercarse para disfrutar del 71 aniversario del jefe de la casa.

“Estoy muy bien, un año mayor. Me han hecho muchos regalos”, confesaba Carlos Fitz-James a su salida del restaurante tras haber almorzado junto a sus hijos, sus nueras y su hermano Fernando. Eso sí, quizá uno de los mejores regalos que ha recibido en los últimos meses ha sido la llegada al mundo el pasado mes de septiembre de su primera nieta, la pequeña Rosario, que no pudo acompañar a sus padres al feliz acontecimiento familiar. Y es que con un mes de vida, sus padres consideraron más apropiado dejarla en casa, aunque Sofía Palazuelo ha confesado que la princesita de la casa es muy buena y les deja dormir toda la noche, que por el momento no es muy llorona y tan solo les reclama cuando tiene hambre, sueño o desea ser cambiada y demandar los brazos de sus jóvenes papás.

 

Muchos acontecimientos para celebrar

A los Alba se les acumulan los motivos para juntarse para celebrar, a pesar de que las medidas de restricción del movimiento en Madrid limiten mucho estas congregaciones. Los duques de Huéscar ya han anunciado su decisión de aplazar el bautizo de su hija Rosario, pero no han tenido reparos en acompañar al duque de Alba por su 71 cumpleaños. Pero tiene en mente una nueva celebración y es que este martes 6 de octubre se cumplen dos años de su paso por la vicaría. La pareja celebrará su segundo aniversario en la intimidad, acompañados de su hija y seguramente buscando un hueco para declararse su amor y firmar su compromiso de una larga vida juntos.