El primer día en el que abrió sus puertas el Centro de Interpretación de Rocío Jurado funcionó a las mil maravillas. Fueron muchos los que compraron la entrada, siendo un continuo goteo de visitantes, tal y como contaron a SEMANA sus trabajadores. «Han venido desde muchos puntos de España, también vecinos de la zona que no quieren perder detalle. Es muy emocionante», nos contaron. Una expectación que lejos de desinflarse, solo ha crecido en los dos meses posteriores a su apertura. Los seguidores de La más grande han provocado que este homenaje de Chipiona sea un auténtico éxito, tanto que todos los días compran su respectiva entrada entre 300 y 400 personas.

Rocío Carrasco
Gtres

El museo genera unos 2400 euros aproximadamente cada día, lo que se traduce en unos 150.000 euros hasta ahora. Aunque no son todo beneficios, pues hay trabajadores a los que pagar, lo cierto es que este negocio está siendo muy rentable. Así lo asegura Look tras hablar con el personal interno del museo que tantos años ha tardado en ver la luz. Eso sí, no tendrá siempre los mismos recuerdos, programación o trajes, sino que continuamente se irá renovando, manteniendo así la curiosidad de los fans de Rocío Jurado. «Se irán incorporando porque la apertura es reciente, pero ha tenido buena respuesta y muchas sugerencias, así que se irán incorporando nuevas cosas», dicen al citado medio. 

16 años después de la muerte de Rocío Jurado, por fin, hay un lugar que alberga parte de sus recuerdos y que permite pasear por la vida de la reconocida artista. No ha sido fácil llegar a un acuerdo, pero el 7 de julio de 2022 Rocío Carrasco posó junto a amigos y prensa para gritar al mundo que su madre tenía un museo a la altura de las circunstancias. Aunque el precio de las entradas ha generado cierto debate y hay quien considera que son caras -cuestan desde los 6 a los 9 euros-, lo cierto es que tanto turistas como vecinos de Chipiona han entrado en el museo para ver de cerca cómo se ha dispuesto todo y ver en primera persona algunos de sus enseres. Entre ellos, Amador Mohedano, que no desaprovechó la oportunidad y también quiso ser testigo como el resto.

Rocío Carrasco
Gtres

Los que no parece estar del todo satisfecho con la gestión de cómo se está organizando todo en torno a los tributos de Rocío Jurado son los miembros de su asociación cultural. No aprueban que se les haya retirado de un plumazo y que se haya dejado de tenerles en cuenta para este tipo de actos en los que ellos siempre aportaban su agrito de arena y, sobre todo, cariño. «Ahora como la apertura del museo está en manos de la heredera universal y del alcalde Luis Mario, ellos no quieren que la asociación participe en nada, como figura en el convenio», dice una de las responsables.