La joven y el torero siguen sacando todo el jugo a sus vacaciones de verano en las costas de Almería. Desde allí ambos han compartido fotos de su último paseo en yate.


Ana Soria y Enrique Ponce siguen exprimiendo al máximo sus días de verano juntos en las aguas del Mediterráneo. La estudiante de Derecho y el torero no desperdician un segundo del tiempo que pasan uno al lado del otro y, una vez más, han disfrutado de un paseo en el mar a bordo de un yate capitaneado por el valenciano.

«Te volví a probar»

La joven ha mostrado en Instagram varias imágenes de su jornada marítima. En ellas luce bellísima en su nuevo paseo por las costas de Almería: con un sencillo bikini negro que deja al descubierto su envidiable figura y su espectacular belleza. «Te volví a probar 💧» escribe junto a las fotos de su idílico día.

Un capitán llamado Enrique Ponce

Ponce, por su parte, también ha compartido con sus seguidores en las redes sociales instantáneas de su travesía. Con una sencilla gorra, un polo naranja y un bañador azul marino se ha puesto al mando del timón de una embarcación que él mismo ha manejado por donde le ha apetecido. Son días especialmente felices para la pareja, cuya relación salió a la luz pública a principios de julio. «Ana y yo estamos enamorados», confesaba el de Chiva poco después en una sincera entrevista a SEMANA. 

Desde entonces, las muestras de amor entre ambos se han sucedido un día tras otro. «Te amo más que a mi vida, Forever», proclamaba hace menos de un mes.

El padre de Ana le ha regalado una casa: ¿Un nuevo nido de amor para la pareja?

Hace apenas unas horas conocíamos que Ana Soria ha recibido un regalo muy especial de su padre. Se trata de una casa heredada de una tía que ha fallecido recientemente. La vivienda, de dos plantas y con patio interior, fue construida en los años 50 y se encuentra en la zona de ‘Ciudad Jardín’, en Almería, a poca distancia de la vivienda de los padres de Ana y muy cerca de la playa. Hace poco, según han contado vecinos del inmueble a ‘El programa del verano’ han comenzado las obras de reforma, por lo que quizás la andaluza se plantee habilitar la casa para convertirla en su nuevo hogar y, de paso, compartir un nuevo nido de amor junto al diestro. Ponce, por su parte, se plantea adquirir una finca en la tierra natal de su novia para poder estar más cerca de ella.