La familia de Jesulín puso en alquiler la finca de Ambiciones para organizar eventos de lujo, pero ¿qué ha sido de ello? En SEMANA te contamos todos los detalles.


La que fue la casa Jesulín de Ubrique en su época dorada, se puso en alquiler el pasado mes de diciembre y así lo confirmaron los implicados. Según pudo saber SEMANA en exclusiva, la familia del diestro tomó la decisión de dar salida a Ambiciones convirtiéndolo en un escenario en el que celebrar eventos de lujo. Tras hacerle un lavado de cara a la propiedad, querían abrir sus puertas a mediados de 2021, no obstante, a día de hoy se desconoce que se haya organizado allí algún evento. Crearon una web e hicieron un vídeo promocional en el que aseguraban que acogerían bodas, celebraciones o encuentros de negocios, sin embargo, no queda ni rastro de todo aquello. Después de comprobar que dicha web se ha inhabilitado, este medio se ha puesto en contacto con la responsable del proyecto, Raquel Orozco. Ella misma nos desvela que la página ha dejado de estar activa, «ya que están dándole una vuelta al proyecto». Eso sí, llama la atención que todo lo relacionado con él haya desaparecido de la faz de la tierra.

Jesulin

«Estamos esperando a que todo se normalice», dicen a SEMANA

La idea que tenían no ha cuajado como esperaban, aunque no han tirado la toalla. Ni mucho menos. Raquel quiere seguir adelante con este negocio, pero lo cierto es que las circunstancias actuales no son las mejores para lanzarse al mundo empresarial. Quieren ir poco a poco y no adelantarse en tiempos de pandemia, tal y como relata la empresaria a SEMANA. «Estamos esperando a que todo se normalice», nos comenta. Tienen muchas ideas en la cabeza para este territorio situado en el parque natural de Grazalema y buena prueba de ello que a comienzos del año que viene tengan previsto celebrar un evento del que no puede dar detalles. 

Nadie duda de que este terreno se puede convertir en el enclave perfecto para celebrar algo por todo lo alto. Tiene 300 hectáreas y en él hay una mansión de más de 2000 metros cuadrados distribuidos en diez habitaciones, sala de juegos, capilla o plaza de toros, por lo que cuenta con grandísimas posibilidades. Todos tenían muchísima ilusión porque este proyecto brillara con fuerza y fuera «de alta gama», pero lo cierto es que nada se ha sabido de él este año. A pesar de que se habían reunido con varias empresas expertas en mercado e incluso con la Junta de Andalucía, todo está en stand by en la actualidad. 

La finca de Ambiciones tiene una gran atracción turística y su deseo es explotarla a varios niveles. Por ello, no se rendirán y se tomarán el tiempo suficiente para hacer las cosas bien, algo que han intentado desde el principio. Quieren llevar a cabo todo con rigor y adaptarse a los tiempos actuales, pero no a cualquier precio. Esta reflexión ha provocado que hagan un alto en el camino para saber exactamente qué quieren y a dónde quieren ir. Tanto a la familia como a aquellos que se han implicado en el negocio les producía una gran ilusión este giro, lo que les lleva a no rendirse a pesar de todo.

Jesulín compró Ambiciones en el año 1990

Jesulín compró esta casa en el año 1990, época en la que el torero vivió sus años dorados. Aunque el torero no quería ser imagen de ‘Eventos Ambiciones’, de manera inevitable se ha convertido en su mayor reclamo, pues en su momento llegó a convertirse en un lugar de peregrinación para los fans del diestro. Ahora tanto Umberto como Raquel luchan porque esta casa deshabitada pueda convertirse en un lugar en el que construir sueños.