«Muchas veces salí de allí llorando, empequeñecido», ha contado el colaborador al relatar la época que trabajó bajo las órdenes de Terelu.


Alonso Caparrós ha hablado de manera muy sincera sobre su relación personal y profesional con Terelu Campos, su excompañera de ‘Sálvame’, con la que trabajó en el pasado en otros espacios de televisión. Al contar su experiencia laboral, el colaborador ha destapado momentos especialmente amargos vividos al lado de la malagueña.

«No me sentía bien tratado», ha confesado. Según su testimonio, la hija de María Teresa Campos tenía «un tono de poder que seguía usando fuera del programa». Caparrós rememoraba su convivencia con la andaluza, que no le dejó precisamente un buen recuerdo. «En un plato hay gritos hasta cierto punto… El trato era el grito y la frasecita final», detallaba.

«Me hacía sentir pequeño»

Comentarios como «esto está mal» o «es que eres» eran habituales en Terelu en sus años en ‘Con T de Tarde’, donde Alonso se puso bajo las órdenes de su excolega, entonces preentadora y directora del espacio. También trabajaron juntos en ‘Día a Día’, el magazine que María Teresa lideraba en las mañanas de Telecinco. «Puede parecer no grave, pero para mí lo era, porque no deja de ser una ofensa y me hacía sentir pequeño y sobre todo me sentía incapaz de responder porque yo estaba en una situación de gratitud», añadía.

© Telecinco

«Me sentía despreciado, aunque Terelu no entraba por la puerta y me tenía enfilado. Creo que era una manera de ser en general», ha explicado Caparrós. Los malos modos y los aires de superioridad que, según su relato, eran propios de Terelu, es algo bien conocido por las personas que trabajan en el medio. «Esto lo sabe mucha gente. Lo comentamos todos en los pasillos».

«Me hacía sentir pequeño»

«¿Te has sentido en algún momento humillado?», le preguntaba Jorge Javier Vázquez. «Sí, me he sentido humillado por Terelu, sin que ella me quisiera humillar», respondía. «Pero había una conducta general conmigo y con más gente», matizaba. «Era un equipo inmenso, pero cuando no estaba Terelu lo analizábamos y hablábamos de cómo lo veíamos. Muchas veces salí de allí llorando, muchas veces salí empequeñecido. E insisto: ese rol lo mantenía fuera de las horas de trabajo. Era duro. A nadie le gusta que lo menosprecien, que lo hagan sentir menos».

GTRES

El colaborador ha indicado que nunca le plantó cara a Terelu por «el sentido de la responsabilidad» que siempre ha tenido con su trabajo. No guarda un mal recuerdo de aquella época, pero lo recuerda como «especialmente duro». Después de varios años sin coincidir en la pequeña pantalla, sus caminos volvieron a cruzarse en ‘Sálvame’. Y cuando se reencuentra con ella «notaba la misma actitud» en ella. Caparrós cree que la andaluza «ahora ha cambiado», pero durante mucho tiempo su trato con los demás no era el más deseable.

El comentario «ofensivo» de Terelu que «escondía una amenaza»

Ya en su etapa de ‘Sálvame’ tuvieron un fuerte encontronazo fuera de las cámaras que provocó un duro ataque por parte de la colaboradora de ‘Viva la vida’. Aquello sucedió minutos antes de empezar el programa. «Fue un improperio contundente, ofensivo contra mí. Fue una tontería y me dijo un comentario de esos que te humillan. Nadie lo escuchó», contaba. Y aseguraba que «su frase escondía una amenaza. Además fue por una estupidez, por un nada, por un accidente».

 

Kiko Hernández recordaba una anécdota de una discusión entre Terelu y Alonso en la que ambos acabaron «llorando» y Caparrós terminaba abandonando el programa». «Me sorprende que hayas contado esto», decía. «Yo tenía que solucionar cosas personales. No me pareció un combate justo. Acababa de aterrizar aquí, llevaba un mes, dos meses… había tenido la polémica con mi padre y en ese momento no iba a poder defenderme».

«No es una revancha por mi parte», señala Caparrós

Alonso Caparrós ha querido dejar claro que sus palabras no son fruto del rencor. «No es una revancha por mi parte. Yo he llegado a odiar a mis seres queridos, a mis padres, a Dios. Me he prometido a mí mismo no volver a odiar jamás ni a ser vengativo. Procuro ser un colaborador eficaz y decir lo que me toca decir. No hay revancha ni ánimo de venganza y esas reacciones que se ven cuando me enfadé con ella era porque me trataba con injusticia. Me tacha de agresivo y demostró cierta falta de generosidad con un compañero que estaba bastante desconcertado», concluía.