Rania de Jordania ha vuelto al trabajo, con coleta y caftán, tras casi un mes de ausencia por la turbia traición del príncipe Hamzah.


Es la primera vez que vemos a Rania de Jordania tras la crisis política en su país que ha tenido en vilo a medio mundo. Todo empezó el pasado 3 de abril, cuando el príncipe Hamzah, uno de los hermanos del rey Abdullah, era arrestado en su domicilio junto a otras destacadas personalidades en virtud de un supuesto complot contra el Estado detectado por las fuerzas de seguridad. El hecho es que, cinco días después, el monarca aseguraba a través de una carta pública que «la sedición ha sido cortada de raíz» y que el país está «estable y seguro».

Redes sociales.

Durante todo este mes la reina consorte no había hecho ninguna aparición pública ni había cumplido ningún compromiso. Quizás como medida de precaución hasta que las aguas volvieran del todo a su cauce. Así, mientras su esposo señalaba que su hermano estaba «bajo mi protección» (eso sí, sin ninguna imagen actualizada del príncipe), Rania ha vuelto a escena para continuar con sus labores. Y con ello ha hecho una verdadera declaración de intenciones.

Vestida con un caftán tradicional (que en los últimos años se ha convertido en una prenda más usual, pero que ahora cobra una intencionalidad añadida), proclamando su origen y peinada con una sencilla coleta, la reina visitó una organización de mujeres, la Al Yusra Women Charity Society, en el pueblo de Faisaliah, en Madaba. «Hemos tenido una conversación profunda sobre sus aspiraciones y esfuerzos para empoderar a las mujeres locales», cuenta Rania en sus redes sociales ilustrando el momento con dos nuevas fotografías.

Redes sociales.

Nada de atuendos occidentales y lujosos. Rania de Jordania elige muy bien su look para este tipo de encuentros con contenido social, a menudo en comunidades rurales y con mujeres que tratan de abrirse camino en medios hostiles.

La consorte no se ha pronunciado en público sobre el ‘asunto’ de su cuñado, al contrario de lo que hizo la reina viuda Noor (esposa del anterior soberano, Hussein, y padre de Hamzah), quien en un tuit habló de «malvada calumnia». El silencio favorece y, en todo caso, que hable su trabajo hasta que arrecie la tormenta por completo.

Redes sociales.