Tras ser reconocida oficialmente como hija del rey Alberto, la princesa Delphine da un salto de gigante como un miembro de pleno derecho en la realeza belga.


El pasado mes de octubre se producía un hecho sin precedentes en la realeza europea: una mujer nacida fuera del matrimonio de un monarca era reconocida oficialmente ante la ley como hija legítima. Ese era el caso de Delphine, quien tras siete años de batalla legal, al fin veía satisfechos sus derechos. Su padre es el rey Alberto de Bélgica, ahora emérito, y su hermano es el titular, el rey Felipe. Ahora la Familia Real belga continúa dando pasos hacia adelante para integrar a esta nuevo miembro de la familia como una más.

Después de que la Justicia le diera la razón, a Delphine le fue concedido el título de princesa y el apellido de Sajonia-Coburgo. En un giro más acorde con los tiempos, tanto su hermano como su padre se citaron con ella en sus respectivas residencias para conocerla en persona. De ambos encuentros se publicaron sendas fotografías. En el de su padre también estaba presente la esposa de este, la reina Paola, como un claro signo de aceptación pública y normalización de una situación que llevaba años desprestigiando al veterano monarca.

Recordemos que este negó los hechos durante todo ese tiempo y que incluso fue instado por los tribunales a someterse a una prueba de ADN. Entonces comunicaron que tratarían de avanzar en su relación familiar, superando las diferencias del pasado y continuando viéndose  en el «ámbito privado».

Pues bien, ese marco se ha extendido y la princesa Delphine ya ha aparecido en un acto oficial junto al resto de su familia. Los reyes de los belgas han acudido a rendir un homenaje a sus difuntos en la Cripta Real de la iglesia de Notre Dame de Laeken, donde se encuentran las sepulturas de sus antepasados. Estaban los reyes Felipe y Matilde; los reyes Alberto y Paola; y la princesa Delphine y su marido. Faltaban, curiosamente, los otros hermanos, la princesa Astrid y el príncipe Laurent. Pero lo importante es que se trataba de la primera vez que Delphine se estrenaba en un acontecimiento oficial y familiar.

Gtres.

La princesa Delphine, de 52 años, está casada con James O’Hare y tienen dos hijos, Josephine (17) y Oscar (12), quienes también llevan el título de príncipes. Ella es artista plástica y escritora. Todavía no se ha producido el gran encuentro familiar con toda la realeza belga, al menos de cara a la galería.

Esta es una cita tradicional que se lleva celebrando desde 1935 para honrar a todos los difuntos reales. Este año tuvo que suspenderse la misa debido a la pandemia y los distintos invitados asistieron manteniendo las distancias según su burbuja familiar. Ese es el motivo por el que no posaron todos juntos. La Familia Real belga rezó con cariño y respeto ante las tumbas del rey Alberto I, la reina Astrid; el rey Balduino y la reina Fabiola. Y Delphine se situaba por primera vez ante esos ilustres parientes a los que nunca conoció, pero de cuya historia también es heredera.