Los Reyes Felipe y Letizia visitan Bilbao y Vitoria en medio de un clima complicado para la monarquía, donde han encontrado tanto apoyo como protestas.


Los Reyes Felipe y Letizia llegan al País Vasco en la décima etapa de su gira por toda España. Un territorio ‘delicado’, donde la monarquía a menudo es más cuestionada. Y justo en medio de la tormenta provocada por las últimas informaciones relacionadas con el Rey emérito Juan Carlos. Así pues, Euskadi es la parada más complicada de su tour hasta la fecha. Sus Majestades han empezado la jornada en Bilbao, ¿y qué se han encontrado?

El primer punto ha sido el gran icono de la ciudad, el museo Guggenheim, donde han sido recibidos por el lehendakari en funciones, Iñigo Urkullu, y les han obsequiado con la tradicional danza de bienvenida del aurresku. Fuera les esperaban algunas personas con banderas de España para mostrarles su apoyo… y cerca de allí otro grupo se manifestaba a favor de la República. Hay que recordar que la visita se hace justo cuando acaban de celebrarse las elecciones autonómicas, el pasado domingo. Una vez dentro del emblemático museo, los Reyes han recorrido las exposiciones ‘En la vida real’, de Olafur Eliasson, y ‘Aprendiendo a través del arte’, una muestra de escolares.

Posteriormente Don Felipe y Doña Letizia se han dirigido al cercano Museo de Bellas Artes para reunirse con representantes del mundo empresarial, uno de los ejes de estos viajes, ante la preocupación por la recuperación de la economía derivada de la crisis sanitaria.

Los Reyes harán una parada para comer en privado y, ya por la tarde, se trasladarán a Vitoria. Alrededor de las 16:30 horas está prevista su visita a la nueva sede de la Fundación San Prudencio, una entidad comprometida con las personas y las empresas de Álava, para entrevistarse con sus responsables. El Rey ya recibió a su patronato en audiencia en La Zarzuela el año pasado, coincidiendo con su 50 aniversario.

Ayer mismo los Reyes y sus hijas, la Princesa Leonor y la Infanta Sofía, acudían al homenaje de Estado a las víctimas de la pandemia del coronavirus, en un sobrio acto que tuvo lugar en la plaza de la Armería de Madrid, frente al Palacio Real. Una de las anécdotas tuvo que ver con el aviso de la heredera a su padre cuando regresó a su asiento tras dar su discurso para que se volviese a poner la mascarilla. Más allá de la curiosidad, la Familia Real se mostró unida con su pueblo en el dolor y también en el agradecimiento hacia todos los sectores que han permanecido al pie del cañón durante los peores momentos.

Después del fin de semana, los Reyes Felipe y Letizia retomarán sus viajes por nuestra geografía. El próximo lunes podrían ir a Cataluña, a falta de confirmación oficial, otro punto ‘caliente’ dentro de la gira.