El Rey Felipe demuestra sus deseos de ganar tras dos años sin competir durante la primera jornada oficial de la Copa del Rey Mapfre de Vela en Palma.


Tras dos años sin poder competir a causa de la pandemia, hoy el Rey Felipe ha podido retomar una de sus grandes pasiones: las regatas. Lo ha hecho a bordo del Aifos 500, a cuyo timón se ha puesto en la primera jornada oficial de la Copa del Rey Mapfre de Vela, que se disputa en aguas de la bahía de Palma de Mallorca. Vestido con el uniforme del equipo (bermudas, polo, gorra y gafas de sol), el monarca al fin ha salido a navegar junto a sus queridos compañeros y disfrutar de un primer atisbo real de vacaciones, ¡aunque mucho esté en juego!

Y es que Don Felipe va a por todas y quiere ganar el torneo, que en su edición del año pasado tuvo que cancelarse. Antes eso sí, a primera hora, el Rey ha tenido tiempo para recibir en el palacio de La Almudaina a la presidenta de Baleares, Francina Armengol, y el resto de altas autoridades de las islas. Después se ha cambiado y se ha dirigido al puerto…

Robert Smith.

Don Felipe ha heredado la pasión de los Borbones por el mar. Su abuelo paterno, Don Juan de Borbón, y su propio padre, el Rey Juan Carlos, han demostrado su buen hacer al timón. Inspirado por ellos, Felipe comenzó a dar sus primeros pasos en los barcos. A los 16 años participó en su primera regata, y desde entonces no ha parado. Dar nombre, además, a una competición tan importante como esta que tiene lugar en Mallorca, no le hace sino redoblar la responsabilidad de dar lo mejor de sí.

Esto es lo que hemos podido ver en esta jornada inaugural. Asiendo el timón con fuerza y rodeado por todos sus compañeros, la tripulación se ha afanado en avanzar a toda marcha en la carrera. En un momento dado incluso hemos comprobado cómo el Rey Felipe defendía su sitio como todo un ‘lobo de mar’.

Robert Smith.

Y es que cuando una de las lanchas con los profesionales gráficos que seguían la regata se ha acercado mucho a su barco, el monarca no ha dudado en indicarles con un gesto que se apartaran hacia otro lado. Agitando su mano, Don Felipe apostaba tanto por la seguridad de todos como por no entorpecer su veloz marcha.

Las regatas se celebrarán durante toda esta semana en Palma, con la presencia de 105 equipos procedentes de todo el mundo. Don Felipe nunca ha ganado y no hay duda de que esta edición desea llevarse el triunfo para casa. Por eso durante estos días le vamos a ver no solo en el mar, sino también en el Real Club Náutico de Palma, que se convierte en todo un hervidero de gente (respetando todas las restricciones sanitarias). De hecho, hoy mismo y tras la regata, se ha quedado un rato en sus instalaciones tomando algo con sus compañeros.

Por allí se espera alguna jornada a la Reina Letizia y sus dos hijas, quien suelen acudir a desearle suerte. El próximo sábado será el propio Don Felipe el que entregue los trofeos de esta 39ª edición de la Copa del Rey Mapfre, en el recinto de Ses Voltes. ¿Habrá premio para él?