Un vídeo de tan solo 7 segundos sirvió para que fuéramos testigos del encuentro que sí existió entre el Rey Felipe y su padre, don Juan Carlos. A pesar de que a través de las vías oficiales vimos una distancia real entre ellos y ninguna palabra o gesto de cariño, fuera de la Catedral de Atenas sí compartieron unos instantes, una imagen que no se producía desde hacía mucho tiempo. La fotografía en cuestión, que vio la luz en una agencia griega, ha dado la vuelta al mundo, ¿pero cuál es la lectura de este abrazo entre un padre y su hijo a ojos de un experto?

Gestos de aprecio y gran contacto físico entre padre e hijo

El beso del Rey Felipe a su padre, don Juan Carlos, analizado por un experto
Star.

El experto en Comunicación No Verbal, José Luis Martín Ovejero, se detiene en varios aspectos. Considera que "existen miradas directas" y, además, repara en la sonrisa que le dedica don Felipe hacia su padre. También en los besos que se dan en sus mejillas, así como en la aproximación corporal entre ellos. No parecían incómodos y se orientaban directamente frente al otro, tanto es así que existe "tanto contacto físico" como "gesto de aprecio" del hijo hacia el padre. Como señal de aprobación, Juan Carlos asiente con su cabeza, detalle con el que finaliza este vídeo cargado de significado e interpretaciones.

"Un saludo cercano y con cariño de un hijo hacia un padre, quien lo recibe del mismo modo. Eso sí, muy muy breve, tan solo 7 segundos", mantiene Ovejero. Si bien Casa Real prefirió compartir otras imágenes del funeral, esta foto de ambos ha copado titulares en todo el país. Y es que se pudo ver a Felipe apoyando tan solo a su madre mientras su padre se encontraba a varios metros de ellos, tan solo sujetándose a lo que parecían dos miembros de seguridad. José Luis, por su parte, cree que es un error no compartirla por vías oficiales, ya que, según él, podría generar sospechas y alimentar polémicas.

El beso del Rey Felipe a su padre, don Juan Carlos, analizado por un experto
Star.

Un cónclave de este calibre llevaba años sin producirse. Desde que el emérito se trasladara a Abu Dabi contadas han sido las ocasiones en las que se ha dejado ver don Juan Carlos, aunque esta vez su reaparición era más llamativa al reencontrarse con su hijo. El cara a cara tuvo lugar tras el entierro de Constantino de Grecia, hermano de la Reina Sofía y su cuñado. Se evidenció que, a pesar de los malentendidos, seguían teniendo un gran cariño hacia el otro y que eran capaces de dejar las rencillas hacia un lado en un momento tan delicado como este.

Ahora muchos se preguntan si este gesto se traduce en un inminente regreso del Rey a España o si, por el contrario, simplemente era un saludo afectuoso entre ellos. Todo apunta a que el emérito continuará fuera de nuestro país, pues estaba preparando su mudanza a otra casa que él sintiera como su verdadero hogar.