La reina Isabel de Inglaterra rompe su luto tras la muerte de su marido y hace gala de su carácter para honrar al que ha sido su Lord Chamberlain.


Ya lo dijo su hijo el príncipe Andrés: la muerte del duque de Edimburgo había dejado en la reina Isabel un «gran vacío» en su vida. Pero también añadió que su madre es bastante «estoica». Eso explicaría que, solo cuatro días después de ver morir a su marido, haya vuelto al trabajo. Aunque se encuentra cumpliendo un luto oficial de 8 días (hasta el funeral), la soberana ha sacado fuerzas de flaqueza para cumplir con un compromiso muy especial: despedir a Earl Peel, el que ha sido su Lord Chamberlain (su mano derecha y el más alto funcionario de la Casa Real) durante 14 años, quien recientemente anunció su jubilación.

Al mismo tiempo, su hijo mayor y heredero, el príncipe Carlos, ha vuelto a rendir un homenaje público a su padre compartiendo un emotivo vídeo en sus redes sociales.

El acto de la reina Isabel tuvo lugar de puertas para adentro, sin cobertura gráfica, por lo que aún no tenemos una imagen suya después de haber enviudado. Fue ayer mismo, 13 de abril, con una audiencia sencilla en Windsor, como han comunicado fuentes oficiales. También su hija, la princesa Ana, llevó a cabo otro compromiso. Lo que sí evidencia es ese espíritu de la reina consagrada al servicio a la Corona, fiel a su deber, pase lo que pase y sean cuales sean sus sentimientos.

La reina Isabel está a punto de cumplir 95 años (el próximo 21 de abril) y lógicamente ya no lleva a cabo tantas actividades como antes. De hecho, en los últimos años ha ido cediendo el paso a otros miembros de la Familia Real, traspasándoles ciertas obligaciones y patronazgos, pero aún así ella continúa siendo el más firme baluarte de la monarquía.

Por ello se reserva otros compromisos ineludibles, como los de corte más simbólico para la realeza o los directamente relacionados con el Gobierno. Uno de ellos es la solemne apertura del Parlamento británico. Este año está prevista para el próximo 11 de mayo y la monarca, que ya habría terminado su periodo de luto, lo más probable es que no falle a su cita.

En estos momentos la reina Isabel sigue en el castillo de Windsor, donde el pasado 9 de abril dio su adiós a su marido durante 73 años, toda una vida llena de experiencias y recuerdos. Ahora está sobrellevando el duro golpe gracias a su fuerte carácter y también al enorme cariño que le prestan los suyos. Sus hijos se han trasladado a su lado para acompañarla y consolarla en estos difíciles días. El próximo sábado 17 de abril, a las tres de la tarde, se celebrará el funeral de Felipe de Edimburgo y todos volverán a reunirse.

Será la primera vez que veamos a la soberana desde la muerte de su marido. Aunque debido a las normas sanitarias de la pandemia, el aforo será restringido y a la capilla de San Jorge de Windsor solo podrán acceder 30 miembros de la familia, los más íntimos. Se dice que Isabel II podría estar separada de sus familiares y llevar mascarilla. Aunque ella ya está vacunada contra el coronavirus, es necesario evitar riesgos. Todo lo descubriremos a su debido tiempo, pues la ceremonia será retransmitida por televisión.