A través de un comunicado, la soberana ha lamentado las incendiarias declaraciones de su nieto y su mujer en la televisión estadounidense.


Apenas han pasado 48 horas desde que se emitiera la polémica entrevista del Príncipe Harry y Meghan Markle en el programa de Oprah Winfrey. Una charla con la reina de la televisión estadounidense que estuvo llena de durísimas acusaciones contra la monarquía británica y, en concreto, contra la rigidez que impera dentro del clan Windsor, encabezado por la Reina Isabel II de Inglaterra. Las palabras de la exactriz han levantado ampollas en el seno de la familia. Que haya dejado caer la actitud racista de alguien de la familia ante el tono de piel que podría tener el pequeño Archie antes de nacer o que haya confesado que llegó a tener el «pensamiento constante» de suicidarse han hecho reaccionar a la soberana.

«Toda la familia está triste»

Así, tras dos días ocupando los titulares de miles de medios de comunicación en el planeta, la reina ha roto su silencio para dar respuesta a algunas de las acusaciones vertidas por los duques de Sussex en su televisada entrevista explosiva de Harry y Meghan en la CBS. En un comunicado emitido por el Palacio de Buckingham, Isabel II ha explicado el profundo dolor que siente como regente… y como abuela.

«Toda la familia está triste al conocer hasta qué punto han sido difíciles los últimos años para Harry y Meghan. Los temas que se han tratado, sobre todo en el aspecto racial, son preocupantes. A pesar de que algunos recuerdos de lo ocurrido pueden variar, se toman muy en serio y se tratarán de manera privada por la familia. Harry, Meghan y Archie siempre serán miembros muy queridos de la familia», reza el breve comunicado.

Meghan y Harry
© CBS.

Las palabras de Isabel II se producen después de se haya producido una oleada de críticas a la monarquía en todos los rincones del mundo. Y tienen la firme intención de dejar claro ante la opinión pública que la familia real no es institucionalmente racista. Son días de enorme presión en palacio. La acusación de la duquesa de Sussex de que un miembro de la realeza le preguntó a Harry qué tan ‘»oscura» sería la piel de Archie y la afirmación de que al niño se le negó el título de príncipe porque es mestizo son durísimos varapalos para la realeza británica, que atraviesa sus horas más bajas desde que Harry y Meghan anunciaran el ‘Megxit’: su renuncia a su papel como miembros ‘senior’ de la realiza y comunicaran su deseo de vivir fuera del país.

«Harry, Meghan y Archie siempre serán miembros de la familia»

De este modo, la soberana afronta de manera muy directa las graves denuncias de Meghan, quien respondía así cuando reveló que alguien en el entorno familiar le planteó su preocupación por el tono de piel de su hijo, y su inquietud por que este fuese «muy oscuro». Unas dudas que surgieron a la vez que le comunicaron que su bebé no tendría ningún título. «Me lo dijeron cuando estaba embarazada, no se le iba a dar seguridad ni título. Además, las conversaciones cuando estaba embarazada eran sobre cómo de oscura iba a ser su piel», señalaba.

Gtres.

Ahora, todas las miradas están puestas en el Príncipe Carlos de Inglaterra, que aún no se ha pronunciado sobre las declaraciones de su hijo. Y es que Harry confesó a Oprah Winfrey que su relación con su padre se ha enfriado tras su voluntario éxodo al continente americano. Prueba del distanciamiento entre padre e hijo es que durante un tiempo, el Heredero al Trono de Inglaterra no respondía a sus llamadas de teléfono. «Hay mucho que trabajar… Me siento realmente decepcionado, porque él ha pasado por algo similar, sabe lo que es el dolor… y Archie es su nieto», confesaba el Príncipe en su intervención en el programa ‘This Morning’.

Una crisis histórica en palacio

Tras la histórica entrevista del Príncipe Harry y Meghan ante 11,3 millones de espectadores, la prensa británica ya califica las consecuencias como «la mayor crisis en el palacio de Buckingham en los últimos 85 años«.