El príncipe Andrés de Inglaterra ha estallado muy cabreado en una nota de prensa al ser acusado de nuevo por la Justicia de Estados Unidos de obstruir la investigación sobre el polémico caso Epstein de corrupción y tráfico de menores


Malos momentos para el príncipe Andrés y es que al hijo de la reina Isabel II de Inglaterra se le complica el futuro judicial, inmerso en escándalos que ha echado por tierra su buen nombre a golpe de polémicas. Ahora, el royal ha conocido la solicitud formal del departamento de Justicia de Estados Unidos al Ministerio del Interior de Reino Unido de interrogarle por el ya famoso caso de corrupción de menores protagonizado por su gran amigo, el financiero multimillonario Jeffrey Epstein, que fue encontrado muerto en agosto del año pasado tras ser acusado de tráfico de menores.

Aunque el príncipe Andrés ha negado hasta la saciedad que se haya visto relacionado de alguna manera con los negocios turbios de su amigo Epstein, lo cierto es que la justicia estadounidense no le cree lo más mínimo. Le echan en cara su falta de cooperación, aunque el hijo de la reina Isabel II desmiente tal punto y asegura que ha estado a la entera disposición de las autoridades judiciales de Estados Unidos. Dos versiones contradictorias que, sin embargo, han obligado a la justicia estadounidense a solicitar formalmente su deseo de hablar con el príncipe Andrés para despejar todas las dudas que hay sobre el caso. Si él siempre ha estado a su disposición, ¿por qué han decidido pedir su testimonio de manera pública otra vez?

Ante este movimiento legal, se atisba los problemas que el príncipe Andrés ha puesto a la justicia para que ahonde en el tema. No ha ayudado a esclarecer la investigación, por lo que ahora se busca obligarle a que preste declaración, algo que ha molestado mucho al príncipe Andrés, que rápidamente ha emitido un comunicado de prensa a través de su equipo legal, para mostrar su descontento por tales acusaciones y por la forma de obrar de la justicia estadounidense, a quien dice haber prestado sus servicios hasta en tres ocasiones distintas.

“En enero de 2020, Blackfords LLP y los abogados Clare Montgomery QC y Stephen Ferguson fueron los encargados de apoyar a Su Alteza Real el duque de York (el príncipe Andrés) en su deseo de brindar cooperación a las autoridades de Estados Unidos en torno a las víctimas del fallecido Jeffrey Epstein, en el caso de que dichas autoridades solicitasen su ayuda (…)  Hasta la fecha, hemos optado por no hacer ninguna declaración pública con respecto a nuestras conversaciones con el departamento de Justicia de Estados Unidos. Nuestro compromiso con la confidencialidad no solo se considera la mejor práctica en Reino Unido, sino que también tiene la intención de respetar el compromiso de Estados Unidos con la confidencialidad, tal y como se establece en sus propias reglas, que se aplican a las conversaciones con posibles testigos”, comienza a explicar el príncipe Andrés en su comunicado de prensa.

“Sin embargo, a la vista de las informaciones engañosas de prensa, le debemos a nuestro cliente el poder emitir esta nota aclaratoria. Como el registro público indica, el departamento de Justicia de Estados Unidos ha estado investigando activamente al Señor Epstein y a otros objetivos durante más de 26 años. Sin embargo, la primera vez que solicitaron la ayuda del duque fue el 2 de enero de 2020. Es importante destacar que el departamento de Justicia nos informó de que el duque no es y nunca ha sido el blanco de sus investigaciones criminales sobre Epstein y que buscaron su cooperación confidencial y voluntaria. En el curso de estas conversaciones, le pedimos al departamento de Justicia que confirmara que nuestra cooperación y cualquier acuerdo de entrevista se mantendría confidencial, de acuerdo con las normas ordinarias que se aplican a la cooperación voluntaria con el departamento de Justicia. Nos dieron una garantía inequívoca”, continúa exponiendo el príncipe Andrés en su escrito.

“El duque de York ha ofrecido al menos tres veces este año su asistencia como testigo del departamento de Justicia. Desafortunadamente, el departamento ha reaccionado a las dos primeras ofertas incumpliendo sus propias reglas de confidencialidad y alegando que el duque ha ofrecido cero colaboración. Al hacerlo, tal vez buscan publicidad en lugar de aceptar la asistencia ofrecida”, denuncia el príncipe Andrés desde su equipo legal, que encuentra “lamentable que el departamento de Justicia haya considerado adecuado infringir sus propias reglas de confidencialidad, sobre todo, porque están diseñadas para alentar la cooperación de testigos. Lejos de que nuestro cliente actúe por encima de la ley, como ha quedado implícito en las informaciones, está siendo tratado por un estándar más bajo de lo que podría esperarse razonablemente para cualquier otro ciudadano”, reclaman.