«La vida ha cambiado de forma drástica para todos nosotros», ha afirmado. 


El príncipe Harry y su mujer, Meghan Markle, han comenzado una nueva vida en Los Ángeles que se ha visto marcada por la pandemia que azota al mundo. El nieto de la Reina de Inglaterra ha enviado un mensaje a través de las redes desde su nuevo hogar, una espectacular residencia valorada en unos 18 millones de dólares, que se encuentra en Beverly Hills: «La vida ha cambiado de forma drástica para todos nosotros», señalaba. 

Con este mensaje quiere recordar la ceremonia de inauguración de los juegos ‘Invictus’, que se vio cancelada debido a la pandemia del coronavirus. Se trata de unos juegos adaptados creados por él mismo donde se visibiliza la discapacidad y se agradece la labor de los excombatientes de más de 20 países. Harry ha instado a la familia de miembros de estos juegos que se cuiden mutuamente y les anima a participar en la actividades virtuales que tendrán lugar los próximos días. El vídeo ha sido publicado en las redes de los ‘Juegos Invictos»

Ha subrayado que todos los participantes de este evento, también él, debían haberse reunido en La Haya para iniciar los juegos y rendir homenaje a «la generación de la Segunda Guerra Mundial». Un evento, como tantos otros, que no ha podido llevarse a cabo. «La vida ha cambiado de forma drástica para todos nosotros desde la última vez que estuve en La Haya, pero el equipo de ‘Juegos Invictos’ 2020 ha hecho un trabajo increíble para adaptarse tan rápido a la situación, y están ocupados preparando planes para el próximo año».

El hijo del príncipe Carlos también ha reconocido que sigue conociendo historias «increíbles» de las familias que se unen en las plataformas online, pero alude a aquellos que no están recurriendo a las nuevas tecnologías: «Vigilar a aquellos que se han callado, o que ya no son visibles en los sitios de chat. Ustedes son los mejores en esto, así que no tengo dudas de que todos se están uniendo y apoyándose mutuamente».

Y es que aunque sabe que las reuniones no están permitidas, se siente muy feliz de que haya muchas actividades virtuales organizadas para esta misma semana y señala que puede ser divertido. Lanza, además, la siguiente reflexión: «A lo largo de esta semana, veremos y escucharemos a muchos competidores de Invictus, su experiencia y resistencia en el manejo de desafíos de salud mental es algo de lo que todos podemos aprender lecciones».

Su nuevo hogar

El príncipe Harry también ha tenido una mención con «nuestros increíbles profesionales de la salud que trabajan duro para mantener a todos a salvo». En los últimos meses, desde que anunciaran el sonado ‘Megxit’, con el que renunciaban a sus compromisos reales, su vida ha dado un giro de 180 grados. Ahora residen en Estados Unidos en una mansión de ocho habitaciones, digna de una estrella del celuloide, y que es propiedad del magnate de Hollywood, Tyler Perry. Una residencia que cuenta con un terreno de nueve hectaréas y dispone de la máxima seguridad ya que está situado sobre una cima dentro del exclusivo complejo privado de ‘Beverly Ridge Estates’. 

Gracias a la ubicación de la residencia, Meghan tendrá cerca a muchos de sus seres queridos. Sin ir más lejos algunas de sus mejores amigas, entre ellas, Heather Dorak, Benita Litt y Abigail Spencer, viven cerca. El regreso a su ciudad natal también hace posible que tenga contacto permanente con su madre, Doria Ragland. Y lo más importante, se trata de una zona en la que la discreción está garantizada, una de las máximas que buscaba, sobre todo, Meghan. 

Su nuevo hogar, que cuenta con una espectacular piscina, se ha convertido en el refugio de la familia, que el pasado miércoles, 6 de mayo, celebró el primer cumpleaños de su hijo Archie Harrison en Estados Unidos. Los duques de Sussex están criando a su pequeño alejado del foco de la prensa. Eso sí, compartían en redes un bonito vídeo en el que la orgullosa mamá lee un cuento, ‘Duck! Rabbit!’ cuya actividad viral contribuirá a recaudar fondos para la ONG Save the Children y financiar con ello sus diversos programas solidarios. Ahora, irán destinados casi en su totalidad en minimizar los estragos que el coronavirus ha causado en el Reino Unido. Un gesto solidario que han aplaudido aquellos que no vieron con buenos ojos las intenciones del matrimonio de alejarse de la monarquía británica.