Guillermo, Harry y Kate fueron un equipo inseparable. Ahora la duquesa de Cambridge desea que los hermanos derritan el muro de hielo que existe entre ellos. Ella siempre adoró a su cuñado…


Qué tiempos aquellos… No hace tanto Guillermo y Harry de Inglaterra eran inseparables. Unidos más si cabe por la desgracia de perder a su madre, Diana de Gales, siendo aún niños, los príncipes crecieron apoyándose el uno en el otro. Cómplices, admirándose, sosteniéndose y llegado el momento, hasta trabajando juntos. Sin embargo, todo ha cambiado. Se puede decir que la situación comenzó a transformarse cuando el menor se casó con Meghan Markle, en mayo de 2018…

Las presiones dentro de Buckingham y la excesiva atención mediática, según ellos, desembocaron en la decisión de la pareja de abandonar la primera línea de la realeza británica. Y aquí estamos. Más de un año después de su ‘divorcio’, la relación entre los hermanos ‘de oro’ se encuentra en un punto gélido. O quizás no tanto. Aquí entra en escena Kate Middleton, la esposa del duque de Cambridge y cuñada del duque de Sussex.

Porque parece que la joven está dispuesta a poner todo de su parte para que su marido y su cuñado vuelvan a acercarse. Guillermo y Harry se verán las caras por primera vez tras el llamado Megxit el próximo sábado 17 de abril, en Windsor, para acudir al funeral de su abuelo, el duque de Edimburgo. La muerte del patriarca ha ‘obligado’ al príncipe Harry a volar desde Los Ángeles para acudir a sus exequias. No lo hará Meghan debido a su avanzado embarazo. Hacía más de un año que él no pisaba Reino Unido y, además, llega cuando aún colea la polémica por su entrevista televisiva con Oprah Winfrey.

Guillermo fue uno de los Windsor que más claramente manifestó su malestar al decir, en su primer acto oficial tras la emisión del programa, que su familia no era «racista», tal y como insinuó Meghan Markle. Harry también dijo que su padre y su hermano estaban «atrapados» en el sistema y Meghan contó que Kate la había hecho llorar antes de su boda.

© CBS.

Se sabe que el príncipe Harry aterrizó el pasado domingo en Londres y que estos días cumple la preceptiva cuarentena en Frogmore Cottage, en Windsor, la que fuera su residencia oficial con su esposa. Muy cerca se encuentra su abuela, su granny, la reina Isabel. No así Guillermo, Kate y sus tres hijos, quienes reparten su tiempo entre la capital y su residencia campestre en Norfolk. El hecho es que, como recogen algunos medios británicos, los hermanos ya habrían hablado por teléfono. Y todo gracias a la mediación de Kate.

KATE, LA MEDIADORA

La duquesa de Cambridge siempre mantuvo una excelente relación con Harry. Cercanos en edad y con intereses comunes, el príncipe pelirrojo solía compartir con frecuencia los compromisos públicos con su hermano mayor y su cuñada. También los privados. Cuando apareció Meghan se les bautizó como «los fabulosos cuatro». Pero el espejismo duraría un suspiro.

Gtres.

En todos esos momentos, sobre todo en la era antes de Meghan, las imágenes desprendían una química que a nadie pasaba inadvertida. A Kate se le caía la baba con Harry, y viceversa. Risas, gestos, acercamientos, susurros al oído, ¿amor?… El catálogo de lenguaje corporal era tan amplio como delicioso. Los acostumbrados a ‘shippear’ (soñar con relaciones románticas entre personas que no son pareja necesariamente) tenían el plato servido. Lo que siempre hubo fue un gran respeto, cariño y admiración mutuos. Una vez Harry se refirió a Kate como «la hermana mayor que nunca tuve».

Por eso no extraña que Kate Middleton desee que su cuñado retome sus lazos con Guillermo. Ella ha sido testigo de su unión inquebrantable. A continuación os mostramos aquellos momentos preciosos que desataban el morbo y la curiosidad. Y aunque no se puede volver atrás, también cayó el Telón de Acero y era mucho más difícil…