A la salida de la capilla de San Jorge de Windsor hemos podido ver el momento más deseado: los hermanos Guillermo y Harry juntos y hablando…


El príncipe Guillermo y el príncipe Harry al fin han hablado, incluso han intercambiado miradas y tibias sonrisas. Apenas una hora antes, su reencuentro ante el mundo había sido distante. No solo por las circunstancias (se disponían a iniciar el cortejo fúnebre de su abuelo), sino por las evidentes tensiones que mantienen desde hace más de un año. Desde que el duque de Sussex decidió abandonar la realeza y, más recientemente, ofrecer unas duras declaraciones en televisión que han levantado ampollas entre los Windsor, pero muy especialmente en el propio Guillermo.

Durante la procesión los hermanos han caminado separados, con su primo Peter Phillips entre ellos, y tampoco se han sentado ni juntos ni cerca durante el oficio religioso. Así lo estableció la reina Isabel, conocedora del momento. Pero algo ha empezado a cambiar tras la ceremonia. A la salida de la capilla de San Jorge de Windsor, donde ha tenido lugar la misa y el posterior enterramiento (en la Bóveda Real), hemos podido ver cómo se juntaban los duques de Cambridge y el duque de Sussex. Y Kate Middleton como testigo junto a ellos.

Los príncipes han intercambiado unas palabras con el decano de Windsor antes de despedirse de él. Es cuando hemos podido verles hombro con hombro, algo que no sucedía desde marzo del año pasado. Era la imagen más esperada para todos. Y el comienzo de lo que puede ser un necesario acercamiento entre ambos en medio de esta ‘guerra fría’.

DE NUEVO LOS TRES JUNTOS

A continuación, los dos hermanos y Kate Middleton se han encaminado hacia las dependencias de Windsor para reunirse con la reina Isabel. Iban en grupo junto al resto de familiares que han asistido al funeral. Solo 30, por las normas sanitarias de la pandemia. Guillermo, que en un instante estaba un poco por delante, se ha girado para indicar algo a su esposa y a su hermano. Los ha esperado y han seguido caminando juntos, mientras comentaban algo. La escena nos recordaba a los mejores tiempos entre los tres, en perfecta sintonía. No es así, todavía, pero por algo se empieza.