Repasamos algunos ‘momentos incómodos’ protagonizados por la Reina Letizia con su vestuario: escotes, músculos, transparencias… ¿Por qué levantaron tanta polémica?


Hace unos días que la Reina Letizia se nos presentó caminando con paso firme y seguro enfundada en un vestido negro de Armani, por cuya abertura lateral se deslizaban las miradas a cada paso… La pierna de Letizia. Ahí estaba como un ente en sí misma. Bronceada, brillante, sin media, perfectamente torneada. Parece mentira, pero todavía nos seguimos sorprendiendo de que la realeza explore este otro lado más ‘celebrity’, más Hollywood, al que actrices y cantantes ya nos tienen acostumbrados. Será más apropiado o menos, pero cuando eso sucede (al menos) tenemos un poquito más que relatar. De eso vamos hoy. Porque el «affaire pierna» no ha sido el único en el historial de atuendos de Letizia: además tenemos escotes, ropa interior y músculos… Todo un repertorio sexy con el que la Reina, no una sino muchas veces, en algún momento nos dejó ojipláticos.

Tendríamos que remontarnos a 2015 cuando observamos un cambio radical en la Reina. Decide cortarse el pelo mucho, recto y a ras de mandíbula. Para acompañar su nuevo pelo también estrena un vestido palabra de honor ajustado con pedrería y se va a los premios de una revista de moda. ¡Boom! A tope de hombros, clavículas, omoplatos, tríceps y bíceps… Aquella lección de anatomía dejó huella y nos presentó a una Letizia renovada, atrevida, sin miedo a nada. A partir de ahí, ¡a la aventura!

Robert Smith.

A lo largo de estos años ha ido intercalando los modelos más formales con los que, podríamos llamarlo así, marcan una diferencia. Algunos elegantes, otros desafortunados. No siempre consigue sus propósitos sin causar gestos de extrañeza. A menudo, los ‘deslices’ de Letizia tienen que ver con agentes externos y ajenos a su voluntad.

Es decir, que se pone un jersey fino o una blusa liviana, pues se delata su ropa interior. La semana pasada, sin ir más lejos, su nuevo top azul de Hugo Boss, con ayuda del fresquito de la mañana, marcaba lo que se nos marca a las mujeres (hay un intenso debate al respecto en Instagram), sumando un nuevo episodio a esta lista de ‘momentos incómodos’.

En otras ocasiones se trata de un simple trampantojo (como vemos arriba con este vertiginoso escote vintage, que en realidad esconde un forro nude) o son los flashes los que hacen aflorar lo que solo se debe quedar en el interior. De eso ya tenemos varios casos, lo cual nos lleva a concluir que a Letizia no le importa, pues es una regla más o menos aceptada que bajo prendas oscuras y en interiores, lo mejor es utilizar lencería de color negro o carne, y no blanca. No pasa nada, absolutamente nada cuando eso ocurre, pero así nos evitamos polémicas. A continuación desarrollamos con pruebas gráficas algunas de estas situaciones en las que vimos a la Reina Letizia algo más de lo quizás ella hubiera deseado. Tranquilos, es apto para todos los públicos…