Letizia ya ni se cambia de ropa, ¡pero se suelta la melena!

La Reina Letizia no solo sigue el mismo estilo ‘de campaña’ de estos días, sino que hasta repite las mismas prendas. El peinado es su única licencia en la despedida de su viaje de cooperación.

La Reina Letizia afronta su tercera y última jornada de trabajo en Paraguay… ¡y seguimos con las mismas! Ya hemos hablado largo y tendido de que una vez que se había puesto su ‘uniforme’ de cooperante, quizás no se lo iba a quitar. Eso sí, no sabíamos hasta qué punto. Hoy ha reaparecido en los mismos términos de estilo de estos últimos días: con camisa blanca, pantalón caqui y botas de Panama Jack. Además del chaleco rojo oficial de la Cooperación Española (objeto de polémica añadida). Si consideramos que todo se lo ha puesto ya durante este viaje, el asunto cobra tintes de importancia.

Casa de S.M. el Rey.

Nunca antes la Reina había ido tan a fondo con una elección. Está claro que ha ido a trabajar y no a lucir trapitos (ni sus «vestiditos del closet», como le ha dicho la diputada paraguaya Celeste Amarilla). Oídos sordos.

Ella ha elegido un atuendo cómodo, práctico, sencillo, natural y sin glamour. Ese es su mérito. Y parece que piensa ir con él hasta el final.

Esta mañana ha empezado visitando el Centro de Atención Familiar del Bañado Sur, en Asunción, donde de nuevo ha contado con la compañía de la primera dama del país, Silvana López. Esta, al igual que ayer, ha vuelto a lucir su chaleco de voluntariado para ir ‘a juego’ con la Reina.

Oficina de la Primera Dama de Paraguay.

Después han ido al Centro Cultural de España «Juan de Salazar» y al Centro de Entrenamiento del Emprendedor. Unas citas en las que la Reina Letizia se ha desenvuelto cual exploradora con su look de campaña.

Casa de S.M. el Rey.

Una diferencia, ¡al menos!: se ha quitado la coleta alta y se ha soltado la melena. ¡Bravo! Un pequeño, pero significativo cambio, que la rejuvenece cual estudiante. Pelo liso, brillante, con raya al medio y un pequeño semirrecogido atrás para darle un toque. Y ya. Tampoco ha variado sus pequeños pendientes de brillantes. Así no se enganchan con la mascarilla.

Solo cabía una esperanza en este desierto de looks: por la tarde la Reina acudía a un almuerzo de trabajo ofrecido por el presidente Mario Abdo y la primera dama en el palacio presidencial. El matiz «de trabajo» no invitaba a la algarabía. Y así fue. Doña Letizia se presentó tal cual estaba. Hemos de decir que Silvana López también continuó con el mismo atuendo. Así que todos contentos. En la despedida de este viaje de cooperación, Letizia no se ha permitido un desliz: Trabajo, trabajo y trabajo.