El pecho es una de las zonas más seductoras de nuestro cuerpo, pero también de las que antes acusa el paso del tiempo. Te contamos cómo debes cuidarlo para presumir de él esta primavera


Todas queremos lucir un escote sin arrugas y un pecho terso. Sin embargo, en esa zona no hay músculos que la sostengan y la piel tiene menos cantidad de glándulas sebáceas, por lo que el paso del tiempo y los factores ambientales provocan que se deshidrate con mayor facilidad, pierda firmeza y aparezcan las arrugas, las manchas y el descolgamiento. Además, también tiene un menor número de fibras de colágeno y elastina, lo que repercute en una piel poco elástica, que sufre de manera muy significativa con los cambios de peso. Pero tranquila, si sigues estos consejos conseguirás por fin presumir de un pecho firme y joven.

Aplícate cremas adecuadas

Las cremas específicas para la zona del escote son esenciales. A partir de los 40 años debes aplicártelas todos los días. Utiliza aceites regeneradores y cremas más untuosas, ya que cuentan con una mayor concentración de activos y penetran con mayor facilidad en la piel. Tampoco te olvides del sérum, que tiene componentes antiedad ideales para esa zona. Elige los que sean ricos en vitamina C y ácido hialurónico, combaten la aparición de arrugas y le aportan hidratación y brillo a la piel.

Protégelo siempre del sol

La dermis del cuello y el escote es muy fina, por lo que es una de las más sensibles a la exposición solar, dado que las radiaciones ultravioletas penetran más fácilmente hasta la profundidad. Más del 80% del envejecimiento cutáneo se produce por un exceso de sol. Por ello, siempre que lo luzcas, protégete con cremas de pantalla total SPF 50 y renueva su aplicación cada 2 o 3 horas, ya que es cuando empieza a disminuir su eficacia.

Ejercicio clave

Si quieres lucir un pecho firme, al menos 3 veces por semana realiza este ejercicio en casa: tumbada boca arriba, pon una pesa en cada mano (de no más de 4 kilos, también puedes utilizar botellas si no tienes) estira los brazos hacia fuera y levántalos hasta que llegue la altura del pecho. Repite dos series de 15 cada una. ¡Conseguirás tonificar y combatir las arrugas!

Por último… alíate con un sujetador antiarrugas

Los sujetadores con copas impiden que nuestro drenaje linfático funcione correctamente, y algunos incluso favorecen las arrugas, como los push up. Además, muchas mujeres dormimos de lado, pero la gravedad no descansa. Es por ello que nuestros pechos se juntan montándose uno sobre el otro provocando presión durante muchas horas, dando lugar a las arrugas del escote. ¿La solución? Optar por un sujetador antiarrugas, ya que gracias a su diseño ayudan a llevar la tensión del pecho hacia los hombros, obligándonos de manera natural a tener una postura erguida.