«Yo sí doy la cara por ti una vez más», le espetaba muy sentida Rocío a Ana María.


Comienza la recta final de ‘Supervivientes’ en la que ya se notan los ánimos tocados por parte de los intrépidos concursantes. Uno de los episodios más sonados de la última gala fue el fuerte altercado entre Rocío Flores y Elena Rodríguez que tuvo lugar en la Palapa. Ambas estallaron en reproches y acusaciones. La madre de Adara Molinero, incluso, perdió las formas y le hizo un corte de mangas a la joven quien le recriminó su «doble cara», también que cuando menos te lo esperas te podía traicionar.

Esta bronca ha provocado que Rocío Flores haya reprochado, nuevamente, a Ana María Aldón su falta de apoyo. Algo que recuerda, inevitablemente, a los numerosos enfrentamientos que mantuvo con Yiya, entonces también se mostraba muy dolida y decepcionada porque la diseñadora no saliera en su defensa y guardara silencio. «Yo sí doy la cara por ti una vez más», le espetaba muy sentida y sin poder contener las lágrimas. Ana María le pedía calma y, entre susurros, le recordaba que estaban cerca de la final y que podían llegar juntas.

Después de este importante altercado, Rocío se sinceró con Albert Barranco. «No me dejaba argumentar», le decía sobre Elena. Asimismo, ha recordado aquello que más le dolió: «Me molestó que me dejara por mentirosa. Tampoco me gustó que dijera que me intereso por la vida de los demás cuando a mí no me interesa nada», recalcaba en un directo con ‘Conexión Honduras’.

A pesar de este rifirrafe, Ana María y Elena están estrechando su relación y cada día se muestran más cómplices. Y es que la mujer del torero está evitando entrar en conflictos, algo que ella misma ha dicho, forma parte de su carácter. «En la vida real también soy así», reconocía. Ella también se ha sincerado con Elena a quien ha contado su principal objetivo ahora que queda poco para llegar a la final. Ha hablado de lo bonito que sería para toda la familia verlas juntas en la final del reality. Recordaba, asimismo, que sabe que eso le gustaría a su marido, José Ortega Cano.

La confesión de Ana María 

La diseñadora, que se ha convertido en una de las más intrépidas concursantes, también ha hablado en más de una ocasión sobre su matrimonio con José Ortega Cano. Esta vez ha echado la vista atrás para recordar cómo fueron los comienzos y cómo se tomó su romance su hija, Gloria Camila Ortega. «Era la princesa de su casa y a ninguna niña le podía sentar bien. Su padre era para ella. Había que ganarse el espacio», ha contado.

A pesar de los recelos que tuvo en un principio, la relación entre ambas mujeres es actualmente muy buena, tanto es así, que Gloria Camila es la defensora de la andaluza en ‘Supervivientes’. «Ahora no tengo ningún problema con ella», añadía Ana María. El matrimonio es padre de un hijo en común, José María, que es la debilidad de la joven.

El diestro ha alabado públicamente, en más de una ocasión, la participación de su mujer en ‘Supervivientes’, para él ha demostrado ser una gran concursante. Además, sabe bien lo que le va a decir nada más la vea: «En primer lugar le voy a dar la enhorabuena por su trayectoria en ‘Supervivientes’. Creo que ha superado la barrera de los miedos. Le diré que ha sido una jabata y que las tonterías, nada más que con su marido».

Muchos han destacado su valentía durante su paso por los Cayos Cochinos demostrando su destreza y convirtiéndose en una excelente pescadora teniendo en cuenta que cuando viajó a Honduras no sabía ni siquiera nadar. Tampoco dudó cuando le propusieron un cambio de imagen radical, nada menos que raparse el pelo, a cambio de disfrutar de una suculenta comida, un delicioso cocido. «Soy una mujer de palabra», advertía desde Honduras.

‘Supervivientes’ afronta la recta final de su concurso. Los últimos nominados son Hugo Sierra, Jorge Pérez y Elena Barranco y la última expulsada ha sido Ivana Icardi. Esta edición será recordada por ser la más extrema de todas, marcada por la pandemia que azota al mundo, una crisis sanitaria que no ha impedido la continuidad del concurso. Eso sí, ha afectado en todo lo relativo a la vuelta de los expulsados a España que debido a las restricciones para viajar y la escasez de vuelos, se ha demorado más de lo previsto.