No deja de sorprendernos, para bien. Primero como modelo profesional, y, ahora, la segunda hija de Mariló Montero y Carlos Herrera, Rocío Crusset se lanza al mundo del diseño de joyas. La joven, de 27 años, que vive en Nueva York, donde triunfa como maniquí, ha diseñado su propia línea de joyería: Crusset.

Piezas bañadas en oro -pulseras, pendientes, collares y anillos, en plata de ley. Llaman la atención, especialmente, los motivos geométricos que acompañan cada diseño. Son, sin duda, una inversión segura y para toda la vida que no pasan de moda por ser atemporales, clásicas y con un halo de rebeldía muy seductor y femenino.

Rocío Crusset diseña 22 piezas exclusivas bañadas en oro

Captura de pantalla 2022-04-22 a las 10.12.31
Rocío con joyas de su colección: Crusset estudio.

Todas las joyas tiene detrás una historia: una cita especial, un compromiso, un aniversario, o simplemente, un capricho. Además son el elemento que da sofisticación al más sobrio de los estilismos. A esto hay que añadir que si se cuidan y trata con cariño, se convertirán en piezas para toda una vida y pasarán de madres a hijas.

Toda las piezas de Crusset se componen de plata de primera ley con baño de oro 18 kilates y 1 micra de espesor certificada. «Parte de nuestras joyas están fabricadas a mano por lo que explica que el acabado pueda variar, manteniendo así la belleza de la artesanía», explican en la web de la colección. (crussetstudio.com).

«Para preservar el brillo de tus joyas con el paso del tiempo, deberías siempre evitar el contacto con el agua, perfumes, productos químicos o cosmética. Intenta guardarlos individualmente alejados de la luz solar», añaden. El precio, – entre los 100 y 750 euros- y otros detalles pueden variar en función del tamaño y el color del producto.

Arropada por sus padres en su aventura empresarial

«Por fin lanzo mi nuevo proyecto. Llevo trabajando en él mucho tiempo, y le he puesto sudor y lágrimas, pero sobretodo, mucho cariño. Poder enseñaros el resultado es de las cosas más excitantes que he vivido nunca. Os lo presento con orgullo, espero que os guste tanto como a mi», escribía la joven en su cuenta personal de Instagram para sus 160 mil seguidores. Toda una declaración de intenciones que ha sido muy bien acogida en su familia.

Para ella sus padres son sus mayores referentes. Dice que si no se hubiera dedicado al modelaje, habría seguido los pasos de sus progenitores. Ellos, orgullosos, han arropado a su hija con este lanzamiento, en sus perfiles sociales. Mariló escribía emocionada que esta orgullosa de su tenacidad, madurez y su camino empresarial. «Es un día que marca la historia de su vida ya que ha dedicado mucho tiempo para crear esta fabulosa colección». Su padre, en cambio, piropeaba los diseños diciendo que son «excelentes».