Leonor y Sofía han aparecido hoy en El Palacio de El Pardo para reunirse con la Fundación Princesa de Girona y lo han hecho con sus looks menos acertados.


Hemos intentado que nos gusten sus estilismos en esta última ocasión pero nuestros esfuerzos han sido en vano. No ha habido forma de que los vestidos que han llevado Leonor y Sofía hace apenas unos minutos nos consiguieran enamorar. La princesa de Asturias y la infanta han acompañado hoy a sus padres, el rey Felipe y la reina Letizia, en el palacio de El Pardo en una importante reunión con el patronato de la Fundación Princesa de Girona. Un encuentro muy relevante si tenemos en cuenta que, hace tan solo unas semanas, la institución anunciaba que la entrega de los galardones se posponía debido a la crisis sanitaria. Sin embargo, y por más que nos hubiese gustado, los looks que han elegido las hermanas para este evento no nos han logrado conquistar lo más mínimo.

Y es que Leonor y Sofía han apostado por la misma táctica fashionista pero a ninguna de las dos le ha funcionado; un intento fallido de acertar con su estilismo que se basa en llevar vestidos estampados, de manga larga y al cuello y combinarlos con unas sobrias bailarinas negras, cómo no, de Pretty Ballerinas. En el caso de la princesa, con un poco de tacón. Un conjunto de lo más desafortunado con el que, más que dos adolescentes, parecían dos mujeres de edad mucho más avanzada.

Leonor y Sofía vuelven a fallar con sus estilismos (muy a nuestro pesar)

Lo que podía haber sido un gran look, ha acabado siendo una decepción más para la colección. La princesa y la infanta a lo largo de este 2020 han ido mejorando notablemente su manera de vestir. Sin embargo, su línea parece ser dar una de cal y otra de arena y, si sus últimos conjuntos nos habían gustado; ahora prefieren dar un pasito para atrás y volver a sus estilismos más fallidos. Los looks de Leonor y Sofía no tienen término medio. O parecen auténticas niñas, o se suman años y se convierten en mujeres más que adultas. Y esta segunda opción es la que han elegido en esta ocasión. La princesa ha llevado un vestido de estampado floral, en tonos rosa y negro, con mangas abullonadas y volantes. La infanta, por su parte, ha elegido un diseño muy similar de Zara. En su caso, en color negro con lunares blancos y abotonado hasta el cuello. Dos prendas que ambas han combinado con unas clásicas bailarinas negras y unas medias demasiado evidentes.

Por si fuera poco, a sus vestidos por la rodilla y a sus bailarinas anacrónicas, se le une su peinado. Con la intención de resultar natural; infanta y princesa han abusado de los tirabuzones y creado un look demasiado exagerado que no nos convence en absoluto. ¿Qué os parece a vosotras?