Enrique Ponce y Ana Soria siguen gritando a los cuatro vientos que están muy felices y enamorados. Ahora desde un barco en alta mar, desde donde han podido ver su atardecer más romántico


Enrique Ponce y Ana Soria son ya los protagonistas del verano, después de que se confirmara su relación. Desde el momento en el que se conoció que estaban juntos, la pareja no ha dudado en pasear su amor por diferentes destinos para disfrutar de sus merecidas vacaciones de verano, las primeras como pareja.

Pues bien, la pareja sigue gritando a los cuatro vientos lo felices que están en sus primeras vacaciones juntos. Y han aprovechado un paseo en barco para quedarse hasta última hora y poder ver el amanecer en alta mar. Enrique Ponce se decantaba por subir un vídeo de cómo han vivido este momento.

Abrazados, con besos y dedicándose miradas que lo dicen todo. Así han vivido este momento tan especial. El torero no ha dudado en compartirlo con una canción de Manuel Carrasco, que parece ser ya su artista favorito. Y todo acompañado de un paisaje espectacular y romántico.

Por su parte, Ana Soria también ha querido dejar constancia de su felicidad en las redes sociales. «El mar y tú», escribía agradecida, haciendo saber que está viviendo el mejor momento de su vida. Acompaña su mensaje con un emoticono al que se le cae la baba y un corazón.

En las imágenes, vemos a Enrique y Ana mirándose y en otra de ellas, besándose. Lo hace en el mismo barco desde el que el torero ha compartido su atardecer más romántico. Ya caída la tarde, Enrique luce su bañador con un polo blanco, mientras que Ana sigue llevando su bañador blanco y negro, aún con el pelo mojado después de haber disfrutado de un baño en alta mar.

Enrique y Ana prometieron disfrutar del verano y así lo están haciendo. Aunque el torero está cumpliendo con algunos compromisos profesionales, eso no le impide reencontrarse con su chica cuando sale de las plazas de toros que está visitando durante el verano. A ellas acudía hasta hace apenas unas semanas Ana, pero parece que no se acostumbra a ver al torero en los ruedos sin pasarlo mal.

La joven vivió un tarde verdadermanente angustiosa durante la cogida que sufrió su pareja en la plaza de toros del Puerto de Santa María en Cádiz. Esto le ha llevado a tomar la decisión de no volver a acudir a verlo, por lo menos por el momento, para así evitar pasarlo tan mal. La estudiante almeriense busca otros planes alternativos, acompañada de sus amigos más cercanos, pero le apoya desde la distancia. Están muy enamorados y no dudan en gritarlo a los cuatro vientos, de hecho, así lo aseguró el diestro a esta revista hace algunas semanas.