Úrsula Corberó ha decidido hacer oídos sordos en cuanto a viajar a Tokyo, aunque esté alejado de Wuhan, foco del coronavirus. Esta amenaza ha preocupado mucho a sus seguidores, mientras que ella prefiere tomárselo con humor, aunque sin quitarse la mascarilla


Úrsula Corberó se la ha jugado, y mucho, al emprender un viaje a Tokyo en plena crisis por el coronavirus, que día tras días deja centenares de muertos y cientos de infectados nuevos, en la que se considera ya una de las peores pandemias de las últimas décadas. Pero la actriz no solo ha desatendido las recomendaciones de las aerolíneas de limitar los desplazamientos, dado que viajar a países que cuentan con infectados puede suponer un riesgo no solo para uno mismo, sino también para todos aquellos que entren en contacto con el turista.

Úrsula Corberó tenía muchas ganas de conocer en primera persona la ciudad que da nombre a uno de los personajes que más fama internacional le han dado, Tokyo, de ‘La casa de papel’. Como sabe que el riesgo al coronavirus es alto, no ha dudado en subir al avión y recorrer las calles de la capital japonesa con una llamativa mascarilla en color rosa, algo que ella se ha tomado a gracia, pero que ha preocupado mucho a sus seguidores, que no han dudado en advertirle de lo inconveniente de su viaje.

Aunque el tono ha sido, en su mayoría, jocoso y con mucho humor, son muchos los seguidores de Úrsula Corberó que han tratado por todos los medios de convencer a la actriz de que salga del país lo antes posible. Eso, teniendo en cuenta que Tokyo se encuentra a 2.500 kilómetros de Wuhan, China, el foco del contagio del coronavirus que ha paralizado el mundo entero.

Eso sí, ella no es la única que ha incrementado las medidas de seguridad sanitaria recomendada por la OMS, que aconseja utilizar mascarilla en espacios públicos para minimizar la posibilidad de contagio. En una de las instantáneas que ha compartido en su perfil personal de Instagram, se muestra cómo más gente en las calles de Tokyo pasean con mascarilla, protegiéndose del coronavirus y, de paso, de la contaminación de la ciudad.