Íñigo Onieva y Tamara Falcó han posado por primera vez en un photocall tras reconciliarse. Tímidos, de la mano y con beso incluido han dejado boquiabiertos a los periodistas, pues pocos esperaban que se mostraran así de naturales ante los allí congregados, sin embargo, la ocasión lo merecía. La aristócrata ha presentado este jueves sus nuevas creaciones para Pedro del Hierro, un proyecto en el que su futuro marido ha querido apoyarla, eso sí, sin mediar palabra. Menos de un minuto de imágenes han servido a un experto en comunicación no verbal para analizar al milímetro la actitud de esta pareja que tantos altibajos ha pasado por la infidelidad del empresario.

Vídeo: Europa Press

Vídeo: Europa PressDesde SEMANA nos hemos puesto en contacto con Javier Torregrosa, director de NoVerbal, quien detalla cómo se traduce el comportamiento que los dos han mostrado durante su posado para los medios de comunicación. Y es que hay varios detalles que llaman poderosamente la atención. Uno de ellos cómo Tamara retira rápidamente sus labios cuando Íñigo le da un beso o la cara de embelesada con la que mira a Íñigo poco después de darle una segunda oportunidad.

Lo más llamativo del último photocall de Íñigo Onieva y Tamara Falcó

Para el experto consultado es impactante la actitud contradictoria de cada uno de ellos. Aunque posan juntos, Tamara parece estar incómoda en ciertos momentos. Se desconoce la razón por la que se comporta así, pero Javier nos incide en varios movimientos que hablan por sí solos. "La comunicación no verbal nos da pistas sobre el momento concreto, el que estamos viendo. Tamara durante el vídeo sacude la cabeza hacia el lado contrario de donde está Íñigo y eso indica huida. A diferencia de él que si se acerca a ella...Por lo que sea, ella no está demasiado cómoda", comienza diciendo.

Tamara Falcó
Europa Press

Además, repara en el beso en el que se funden, el cual es especialmente breve y ella corta de forma tajante. "Se dan un beso por el lado izquierdo, eso es llamativo porque se suele dar por el lado derecho. Cuando se busca este lado es porque hay una efectividad y espontaneidad muy importante en ese momento. Al que veo cercano es a él, empático y emotivo con ella. Él sí quiere aproximarse. Ella, en cambio, se aparta rápidamente y es quien toma la iniciativa en que termine el beso. Vuelve a huir", desliza.Las manos de Íñigo y Tamara durante un momento se entrelazan, un gesto aparentemente romántico, pero que también deja ver, por ejemplo, la posición de ellos en su relación. "Por cómo se cogen ellos las manos, se puede ver la posición de dominio. Al que le gusta ejercer la posición de dominio es a Íñigo...se le ven los nudillos y lo hace con su parte derecha, lo que se traduce en control", mantienen desde NoVerbal a este medio. Pese a ello, los dos han tratado de mostrar que todo está bien y que se encuentran felices por el giro inesperado que ha dado su relación, la cual se rompió en mil añicos el pasado mes de septiembre al descubrirse la infidelidad de Onieva. La hija de Isabel Preysler ahora sí tiene claro que pasarán por el altar, aunque sea en una fecha alternativa a la que en un principio pensaron para darse el 'sí, quiero'.

Tamara Falcó
Gtres.

A lo anteriormente contado se suma que, según testigos que se encontraban en el evento, Íñigo ha abandonado el lugar debido a sentirse "agobiado". Poco después de que Tamara y él posaran, él ha decidido irse y dejar que ella acaparara las miradas, dejando claro que necesita tiempo para adaptarse a la que está siendo su nueva vida.